Cultura violadora (by Malena Pichot)


Siempre recuerdo el sospechoso suceso por el cual Alejandra Pradón terminó cayendo del séptimo piso de su departamento en medio de una poco esclarecida reunión con ciertos jugadores de fútbol. Lo recuerdo porque me llamó mucho la atención lo que por entonces se escuchaba mucho: “Bueno, Pradón, vos también! Te metés en un cuarto con jugadores…”. De la misma forma, ante la acusación de abuso por parte del intengrante de los Wachiturros a una menor de trece años, a quien habría manoseado en el interior de una combi, la pregunta generalizada era: “¿Qué hace una nena es una camioneta con hombres?¿Por qué se metió ahí?”. La primera condena entonces, la primera culpable siempre es la víctima Ella debería haber sabido dónde se estaba metiendo.

Esta reflexión sólo puede ser el resultado de una cultura que plantea al varón casi como un animal que ante la posibilidad de introducir su pene en algún lado, no tendría que cuestionarse absolutamente nada, porque una fuerza mayor, propia del varón, no lo deja razonar. Por esta razón, la mujer debería estar al tanto de esta incapacidad del hombre y cuidarse un poco más. La prueba de que una buena parte de esta sociedad sostiene esta concepción del varón es simple: todos juzgamos ferozmente y condenamos a las prostitutas, las mujeres que cobran por sexo forman parte de un escalafón muy bajo en el imaginario social, en la hipócrita jerarquía moral de nuestro mundo; incluso las strippers en un boliche son condenadas bajo la misma moralina, ¿Pero cuánto se juzga a los hombres que las consumen? Nada. No solo no se los juzga, muy por el contrario, se los premia. Ser “putañero” es ser un campeón. “Buenos Muchachos” el programa que puede verse en C5N es sin lugar a dudas la representación arquetípica más perfecta del macho argentino, y tan perfecto es este programa para ejemplificar lo que es una cultura que hasta uno de sus conductores, el adorable y carismático Bambino Veira , fue condenado por abusar de un menor.

“El hombre que viola no es un enfermo mental aislado, no debe ser comparado con un paria, un psicótico que ha quedado fuera de las normas de la sociedad. El hombre violador no es un hijo enfermo del mundo, es un hijo sano del patriarcado.”

El hombre que viola no es un enfermo mental aislado, no debe ser comparado con un paria, un psicótico que ha quedado fuera de las normas de la sociedad. El hombre violador no es un hijo enfermo del mundo, es un hijo sano del patriarcado. Vivimos en una cultura que avala al hombre una actitud de dominación sobre el cuerpo de la mujer en toda instancia, y por esto, un pibe que jamás cometió ningún tipo de delito o locura puede, envalentonado por alguna circunstancia grupal, convertirse en un monstruo, como podemos ver en este corto francés que intercambia los roles en la sociedad y que se ha hecho viral hace unas semanas.

“Mayoría oprimida”.

Hace unos días la noticia de los tres jóvenes jugadores de independientes que se ven envueltos en el “supuesto” abuso sexual lamentablemente no sorprende a nadie (y digo “supuesto” únicamente porque la causa no ha sido caratulada aún). Benítez dormía en un cuarto con su novia, Zárate entra al cuarto, se mete en la cama mientras su amigo duerme y viola a la novia de su amigo. Esto dice la víctima, la declaración de Benítez concuerda y los mensajes de texto lo dejan más que claro, pero bueno, la causa no ha sido caratulada todavía. En fin. Los medios, mientras tanto, se desviven en aclarar imbecilidades conceptuales propias de la primaria como si la chica era o no era la novia de Benítez o cuán oficial y serio era el compromiso que mantenían, como si esto de alguna manera modificara la gravedad de la violación. También están los inentendibles periodistas deportivos que se rasgan las vestiduras a favor del club, “Por el amor del cielo, que esto no manche al club! ¡Por favor, por favor, tomemos conciencia! Este escándalo no es de Independiente!”. Ojalá pudiera entender de dónde carajo sale esta indignación estúpida de preocuparse por un club, cuando la integridad de una mujer (les recuerdo a algunos, un ser humano) se vio vejada de esta manera. La palabra “escándalo” no es aleatoria tampoco, la misma no remite a violación, no remite a crimen, no conduce a delito. La construcción “escándalo sexual” remite a fiesta, y en ese sentido está utilizada en todos los zócalos de todos los programas. Muy poco puede escucharse o leerse en la tele la palabra “violación”, quizás porque remita demasiado a lo que ocurrió realmente.

Un problema más tendrá la víctima si encima de todo es bella, entonces ahí sí no caben dudas de que se la estaba buscando. Esta cultura violadora postula que las mujeres bellas deben esperar ser acosadas y abusadas así como también las mujeres fuera de los cánones de la belleza deben sentirse agradecidas por los acosos. El hombre que viola es un problema de educación, el hombre que viola es el resultado de una cultura que pone a la mujer en un lugar de objeto sin voluntad propia, esto es doloroso de aceptar porque, en un punto, nos volvería responsables a todos de las violaciones; y lo lamento, pero así es.

En palabras de Mary Pipher: “Los jóvenes deben ser socializados de tal manera que la violación sea considerada un acto tan impensable como el canibalismo”.
Malena Pichot para Telam

La Prostitución según la Sociología – Entrevista a Santiago Pardilla Fernández


Ssociólogos

Verónica Gutiérrez realiza una entrevista a Santiago Pardilla Fernández sobre la prostitución en España y su posible legalización. Santiago es estudiante de 4º de Grado de Sociología de la Universidad de Alicante y gestiona el Blog: ssociologos.com, dedicado a la difusión de la sociología por Internet.

Pregunta: ¿Cuándo y por qué optaste por esta carrera y no por otra? ¿Qué significa para ti ser sociólogo?

Durante 2º de Bachillerato curse Sociología como optativa, empezando a gustarme sus diferentes ramas de conocimiento. En la elección de carrera universitaria, seleccione Sociología como segunda opción, siendo la primera Criminología. Debido a que se lleno el cupo en Criminología no la pude cursar. Tras terminar el primer año de Sociología no me quise cambiar.

Para mí ser sociólogo significa: ver la sociedad desde todos los puntos de vista (económico, político, historia…), los elementos que la conforman (cultura, valores, etc.), reconocer los fenómenos sociales presentes…

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Hay un Dios que se lleva lo mejor


Ángeles se fue a hacerle honor a su nombre. Pero dejo en la tierra a un montón de ángeles como ella, absolutamente vulnerables y con muchas posibilidades de correr la misma suerte. Si son mujeres y jóvenes están en peligro; si sus familiares o allegadxs andan en cuestiones turbias, están en peligro; si sus p/madrastrxs tienen un costado oculto o son violentxs, están en peligro; si en su círculo cercano de trabajo o estudio hay depravadxs, están en peligro, si el poder político o económico las acecha.
La muerte violenta o la desaparición están al acecho.
María Soledad, Otoño, Candela, los dos triples crímenes de Cipolletti, Marita Verón, María Cash, las chicas de Santiago del Estero, las turistas de Salta, Florencia Penacchi, las cientos de chicas secuestradas por las redes de trata, las jóvenes subyugadas por el sicariato del narcotráfico, las que se someten a abortos clandestinos y tantas otras que no pasan la adolescencia y no llegan a las noticias.
La sociedad no las protege, el sistema las descuida xq las luces, las cámaras y la seguridad apuntan a otro lado. La prevención y las guardias protegen solo al poder económico y político. Es más importante un cajero automático que una joven.
Tiempos difíciles para ser mujer estos que corren; los anteriores no fueron mejores. Tiempos difíciles para ser jóvenes, los anteriores no fueron más simples. Pasaran unos días y Ángeles pasara al olvido. Otros sucesos la dejaran en el recuerdo hasta que un caso similar la traiga a la palestra. Mejor abramos los ojos y busquemos proteger a estas mujeres. No hay crímenes pasionales, no hay asesinatos por error, no hay ajustes de cuentas, no hay desapariciones por cuenta propia, la culpa no la tiene el horario ni la vestimenta. Lo que sucede se llama femicidio y esta provocado por la vulnerabilidad de género.
Ángeles se fue, de lo linda que era.
aab

MOVIMIENTO FEMINISTA Y REDEFINICIÓN DE LA REALIDAD Por Ana de Miguel Álvarez


MOVIMIENTO FEMINISTA Y REDEFINICIÓN DE LA REALIDAD
Por Ana de Miguel Álvarez
Universidad de A Coruña
anamig@udc.es

Introducción

 En las dos últimas décadas se han desarrollado nuevos y sugerentes enfoques teóricos sobre los Movimientos Sociales. Los movimientos objeto de estudio son fundamentalmente el feminista, el ecologista, el pacifista y, cada vez más, el movimiento de lesbianas y gays. A pesar de las diferencias entre los enfoques teóricos existe cierto consenso a la hora de considerar que estos movimientos, aunque no sean todos estrictamente nuevos desde un punto de vista cronológico -el feminismo cuenta con más de dos siglos de historia como movimiento social- presentan formas de acción y organización cuyo impacto sobre el cambio social no había sido ni comprendido ni valorado adecuadamente por los enfoques clásicos. Un buen punto de partida para el análisis de los movimientos es la definición propuesta por Laraña, una de las más comprensivas y recientes y que enfatiza los elementos cognitivos y de reflexividad de los movimientos en la actualidad. Según esta definición los movimientos son una forma de acción colectiva “1) que apela a la solidaridad para promover o impedir cambios sociales; 2) cuya existencia es en sí misma una forma de percibir la realidad, ya que vuelve controvertido un aspecto de ésta que antes era aceptado como normativo; 3) que implica una ruptura de los límites del sistema de normas y relaciones sociales en el que se desarrolla su acción; 4) que tiene capacidad para producir nuevas normas y legitimaciones en la sociedad” (1) . De acuerdo con este marco teórico esta comunicación trata sobre el papel central de la teoría en el movimiento feminista y se defiende la tesis de que la redefinición o resignificación de la realidad, es decir, la subversión de los códigos culturales dominantes es una de sus prácticas fundamentales.
 2. La teoría feminista y la redefinición de la realidad

 La teoría feminista es, ante todo y por definición, una teoría crítica de la sociedad. En palabras de Celia Amorós, una teoría que irracionaliza la visión establecida de la realidad. Amorós nos recuerda la raíz etimológica de teoría, que en griego significa ver, para subrayar el que es el fin de toda teoría: posibilitar una nueva visión, una nueva interpretación de la realidad, su resignificación (2) . La teoría, pues, nos permite ver cosas que sin ella no vemos, el acceso al feminismo supone la adquisición de una nueva red conceptual, “unas gafas” que nos muestran una realidad ciertamente distinta de la que percibe la mayor parte de la gente. Y tan distinta, porque donde unos ven protección y caballerosidad hacia las mujeres otras vemos explotación y paternalismo, donde unos observan que “en realidad las mujeres gobiernan el mundo” otras vemos la feminización de la pobreza y la dolorosa resignación con que las mujeres aceptan todavía lo que se hace pasar por su destino. Efectivamente, una de las cuestiones centrales que tiene que afrontar el movimiento feminista es el hecho claro de que muchas mujeres no aceptan la visión feminista de la realidad. Tal y como lo enunciara Mary Wollstonecraft hace ya más de dos siglos, el hecho de que las mujeres parecieran dedicarse más a sacar brillo a sus cadenas que a tratar de sacudírselas (3) . En esta cuestión el feminismo coincide con los otros movimientos sociales, ya que como han puesto de relieve los nuevos enfoques los movimientos no se explican sólo como respuestas colectivas a conflictos manifiestos o desigualdades estructurales, sino que buena parte de su sentido y acción se dirige a mostrar, explicar, hacer explícito o visible ese conflicto para la opinión pública. Así, por ejemplo, el movimiento ecologista trata de problematizar situaciones que, como la destrucción de los recursos naturales o el maltrato a los animales continúan definiéndose como naturales, inevitables o consustanciales al rango superior y al progreso de la especie humana. En este sentido preciso todos los movimientos suponen la subversión de los códigos culturales dominantes. Pero, tal vez la peculiaridad del feminismo resida en lo que ya señalara Kate Millett, en que el feminismo desafía el orden social y el código cultural más ancestral, universal y arraigado de los existentes en sus diversas manifestaciones (4).

 La ideología patriarcal está tan firmemente interiorizada, sus modos de socialización son tan perfectos que la fuerte coacción estructural en que se desarrolla la vida de las mujeres presenta para buena parte de ellas la imagen misma del comportamiento libremente deseado y elegido. Estas razones explican la crucial importancia de la teoría dentro del movimiento feminista, o dicho de otra manera, la crucial importancia de que las mujeres lleguen a deslegitimar “dentro y fuera” de ellas mismas un sistema que se levanta sobre el axioma de su inferioridad y su subordinación a los varones. La teoría feminista tiene entre sus fines conceptualizar adecuadamente como conflictos y producto de unas relaciones de poder determinadas, hechos y relaciones que se consideran normales o naturales, en todo caso, inmutables. Aquéllos de los que se suele afirmar que “siempre ha sido así y siempre lo será”, en expresiones tales como “la prostitución es el oficio más viejo del mundo” o “los hombres siempre serán hombres  y eso no hay quien lo cambie”. La teoría feminista indaga en las fuentes religiosas, filosóficas, científicas, históricas, antropológicas, en el llamado sentido común, etc. para desarticular las falsedades, prejuicios y contradicciones que legitiman la dominación sexual. Este auténtico proceso de liberación cognitiva, este cuestionamiento de la realidad patriarcal puede analizarse como una sucesión de pasos o momentos teóricos y prácticos, colectivos e individuales. En un primer momento hay que definir una situación como problemática, injusta e ilegítima, es un segundo momento habría que encontrar las causas de esta situación, sean culturales, económicas, etc., o establecer lo que se ha denominado la “atribución de la responsabilidad”. En un tercer momento el feminismo ha de ser capaz de articular propuestas alternativas: no sólo hay que definir una situación como injusta hay que difundir también la conciencia de que es posible cambiar la sociedad y, en última instancia, universalizar esta conciencia, desarrollar la imaginación feminista suficiente como para hacer irrenunciable esa sociedad nueva, para mostrar cómo todos los seres humanos se beneficiarán del cambio. Y respecto a esta última afirmación podemos añadir que mantener que todos los seres humanos se benefician de un cambio no está en contradicción con que algunos colectivos pierdan privilegios, porque obviamente los varones pierden y perderán numerosos privilegios ilegítimos según avance el feminismo. El fin de este proceso -si es que tiene fin, porque como ha señalado Amorós los pactos patriarcales son metaestables (5) , es decir, susceptibles de transformar continuamente sus formas de dominación, tan distintas las de hace dos siglos de las de ahora, tan distintas en las diferentes culturas, pero siempre tan eficaces- tiene como resultado lo que se ha denominado la “liberación cognitiva”, la puesta en tela de juicio de principios valores y actitudes aprendidos e interiorizados desde la infancia, y, por supuesto, el paso a la acción, tanto individual como colectiva. El triunfo del feminismo requiere conjugar ambos tipos de acción para poner fin a la doble reproducción del sistema patriarcal, dentro y fuera de las personas, en el espacio público y en el privado, para romper la implacable dinámica de refuerzo mutuo que se da entre las prácticas de la vida cotidiana y las macroestructuras económicas, políticas e ideológicas.
 

 3- La subversión de los códigos culturales dominantes: de las políticas de la inclusión a las políticas de la redefinición.

 Desde los inicios de las primeras sociedades democráticas, basadas en el clásico principio “Todos los hombres nacen libres e iguales …”, las mujeres constataron su carácter excluyente – … “menos las mujeres, que nacen subordinadas e inferiores” podía haberse añadido tranquilamente (6) – y denunciaron la contradicción de una democracia sin mujeres. Excluidas del ámbito público y de la ciudadanía de forma sistemática los primeros movimientos, la teoría y la práctica feministas, se centraron en legitimar y organizar lo que podemos denominar las políticas de la inclusión. A lo largo de todo el siglo diecinueve sufragistas y socialistas no cesaron de luchar por cambiar el inmutable destino que la llamada “era de los cambios” continuaba asignando a las mujeres. Cuestionaban la ideología de la naturaleza diferente y complementaria de los sexos y se centraron en conquistar el acceso a la esfera pública: el sufragio, el trabajo asalariado no proletario, la educación superior. Ya en el siglo XX y tras la conquista de los derechos políticos, las mujeres comprobaron las enormes dificultades que comportaba su acceso igualitario al ámbito público, donde más que con un techo de cristal se topaban con un auténtico muro de hormigón armado. Constatar la insuficiencia de los derechos formales llevó al feminismo a un nuevo resurgir organizativo y a una etapa de gran vitalidad y creatividad teóricas.

 En la denominada segunda ola del movimiento, en los años sesenta, y en continuidad con los planteamientos de la inclusión, se fundamentó la necesidad de establecer mecanismos sociales y políticos capaces de romper la dinámica excluyente del sistema patriarcal, como la discriminación positiva y las cuotas. Sin embargo, en esos mismos momentos el feminismo radical comenzaba a desarrollar el crucial giro hacia el análisis de la esfera privada, esfera que había permanecido un tanto a la sombra en los enfoques anteriores. Surgía así una nueva forma de entender y hacer la política, actuando en el área de lo prepolítico, en el área en que se dirime qué debe ser y qué no objeto de “la política” convencional, es decir de debate y decisión pública y colectiva. El lema “lo personal es político” ha iluminado y ensanchado también nuestra concepción sobre cómo actúa el poder, sobre cómo se mantiene y reproduce un sistema de dominación. Con las políticas de lo personal es político el feminismo comienza a abordar de forma más o menos consciente el proceso de redefinición de la realidad. Al analizar las prácticas de las mujeres dentro del ámbito doméstico como el núcleo de su opresión y degradación ya se estaba redefiniendo activamente esa realidad. De este modo, frente a expresiones como “es que yo no trabajo”, “mi madre no trabaja” o “si las mujeres trabajaran”, que proyectaban una imagen distorsionada de la realidad productiva y el valor social de las prácticas de las amas de casa, se ha pasado a redefinir esa misma realidad como “la jornada interminable”. Hoy se ha llegado a hablar de la triple jornada laboral de las mujeres y nuevas investigaciones tratan de cuantificar lo que también se ha denominado como “los trabajos del cuidado” y “la explotación del amor” (7). Asimismo, frente al “hogar dulce hogar” se descubrirá “la cara oculta de la familia”: la familia como el ámbito de la alienación, cuando no de los malos tratos y el abuso sexual. El trabajo pionero de Susan Brownmiller, que analiza la violación como una estrategia de dominación por medio del temor que infunde a todas las mujeres, puso las bases del proceso de redefinición o atribución de nuevos significados a la violencia contra las mujeres, proceso que ha conducido a  la  actual aceptación social de la redefinición del fenómeno como terrorismo doméstico (8). Y también a solicitar la intervención pública o del Estado, vía derecho penal y asistencia social, en áreas de la vida tradicionalmente consideradas privadas o personales. Estos ejemplos nos permiten seguir el camino que ha llevado al feminismo a plantear como uno de sus fines la redefinición de la división tradicional entre  lo público y lo privado.

 El feminismo ha logrado importantes mejoras en la vida de las mujeres, especialmente en los países occidentales, pero incluso en estos la desigualdad sexual continúa reproduciéndose sin mayores problemas.  En consecuencia hoy la teoría feminista tiene el desafío de encontrar respuesta a este interrogante. En palabras de la politóloga y feminista nórdica Jónasdóttir “por qué o cómo persisten las posiciones de poder político y social de los hombres frente a las mujeres, incluso en las sociedades occidentales contemporáneas, en las que se consideran individuos iguales desde el  punto de vista formal y legal, en las que la mayor parte de las mujeres adultas tienen un empleo de tiempo completo o de media jornada, en las que se cuenta con una elevada proporción de mujeres bien cualificadas, y en las que las disposiciones estatales de bienestar, que obviamente benefician a las mujeres, se hallan relativamente bien desarrolladas?”(9).

 Para sugerir una respuesta al interrogante anterior vamos a referirnos a la tematización del patriarcado como un sistema que implica, sobre todo, la adjudicación de espacios sociales según el género y la jerarquización valorativa de esos espacios (10). En las sociedades occidentales esta adjudicación de espacios se ha concretado en la dicotomía público y privado, auténtica infraestructura material y simbólica sobre la que se levanta tanto el sistema económico como político y socio-cultural. Pues bien, desde nuestro punto de vista, mientras no se consiga redefinir y subvertir la separación clásica entre lo público y lo privado (11) , es decir la lógica misma que subyace a la imposición coactiva de las identidades femenina y masculina, por mucho que las mujeres amplíen su área de acción y sus roles sociales, continuará reproduciéndose la sociedad patriarcal. Este sistema rígidamente dualista de pensamiento y acción, de adjudicación coactiva de identidades, espacios y valores queda en parte reflejado en el siguiente cuadro sobre la configuración de los espacios público y privado:

 ESFERA PUBLICA ESFERA PRIVADA     
Masculino  Femenino
Universalidad-imparcialidad  particularidad-afectos
cultura    naturaleza
libertad  necesidad
mente -producción de ideas  cuerpo -producción de cuerpos
razón-entendimiento  pasión-sentimientos
ética de la justicia  ética del cuidado
competitividad  caridad-beneficencia
hacer  ser
productividad-trabajo  improductividad-“no trabajo”
“los iguales”: individuos-ciudadanos  “las idénticas”: madres-esposas

 

 
   4- El papel de las redes feministas en la redefinición de la realidad.
 
 Si en el apartado anterior nos hemos detenido en la función central de la teoría y el conocimiento para los fines que persigue el feminismo ahora vamos a destacar el de las redes de los grupos y asociaciones feministas como el lugar donde se contrastan y difunden los discursos alternativos a la realidad. Tal y como han señalado Eyerman y otros los movimientos sociales abren un espacio especialmente idóneo para que se den las condiciones de la creación e innovación en el conocimiento . (12)Las teorías pueden ser y de hecho son fruto de individualidades, las teóricas del movimiento -líderes epistemológicas-, pero su obras tienen hoy como referente la existencia de un movimiento social enormemente plural, cambiante y en continua polémica interna y externa, la que se genera dentro del movimiento y la que mantiene con sus oponentes. Efectivamente, y de nuevo en palabras de Amorós “nadie piensa en el vacío y mucho menos una feminista”. Si la teoría feminista resignifica la realidad el movimiento social es el agente de resignificación, porque “no resignifica quien quiere sino quien puede” (13) .
 La forma específica de organización del movimiento feminista, en pequeños grupos de asambleas de mujeres, ha tenido y tiene mucho que ver con la posibilidad real de liberación cognitiva de cada vez más mujeres, de su cambio de percepción de la realidad. La importancia del distanciamiento reflexivo respecto a la realidad para cuestionarla críticamente encuentra su correlato en la separación física que implica la organización en grupos de mujeres. Según Frye el significado crucial de la separación radica en que supone negar a los varones el derecho de acceso, derecho que es el fundamento crucial de su poder: “Cuando las mujeres nos separamos (nos retiramos, nos escapamos, nos reagrupamos, vamos más allá, nos apartamos, salimos, emigramos, decimos no), estamos simultáneamente controlando el acceso y la definición. Es una doble insubordinación, ya que ambas cosas están prohibidas. Y el acceso y la definición son ingredientes fundamentales para la alquimia del poder, de manera que nuestra insubordinación es doble y radical.” (14)  Por otro lado, el movimiento feminista, con su peculiar organización, tantas veces criticada desde la razón instrumental por su escaso pragmatismo e institucionalización ha mostrado una increíble capacidad para redefinir la realidad de acuerdo con sus principios e intereses. De esta forma los principios del feminismo han pasado de ser patrimonio de “cuatro radicales” a convertirse en lo que se ha denominado un sentido común alternativo (15) . Por no mencionar la lenta pero imparable revolución epistemológica que la perspectiva feminista está protagonizando en el campo del saber académico o científico.
 Por último, subrayar que la realidad del movimiento feminista no puede equipararse o identificarse con los momentos en que éste realiza campañas y actos públicos en defensa de sus reivindicaciones, ni mucho menos con el eco que éstas obtengan en los medios de comunicación. Hacerlo implicaría caer, según la acertada expresión de Melucci en “la miopía de lo visible”, cuando las manifestaciones más visibles, como por ejemplo estas Jornadas, son el resultado de un proceso de años de trabajo, discusiones, e investigación, en definitiva, de militancia. Tal y como ha establecido el propio Melucci los movimientos atraviesan fases de latencia en que, lejos de la pasividad o la inacción, sus redes sumergidas se comportan como auténticos “laboratorios culturales” en los que se va fraguando la redefinición de la realidad que inspirará las nuevas luchas colectivas (16). La fuerte diversidad interna y las polémicas entre las diferentes tendencias se convierten en la mejor y más rápida fuente de crítica y contraste para los conceptos y teorías que pugnan por definir y redefinir los problemas y las estrategias pertinentes.
 En conclusión, el feminismo transforma el mundo definiendo y redefiniendo la realidad desde la teoría feminista y actuando sobre ella gracias a su peculiar organización en redes, grupos pequeños en que se dan interacciones sociales cuya pluralidad, intensidad y compromiso cooperan para crear un espacio de creación cultural y cambio social. Como estas jornadas, “El feminismo ha sido. es … y será” .
 5- Bibliografía

-AMORÓS, C. 1997: Tiempo de feminismo, Cátedra, Madrid.
-AMORÓS, C.1990: “Violencia contra las mujeres y pactos patriarcales” en MAQUIEIRA, V. y SÁNCHEZ, C. (comps.) 1990: Violencia y sociedad patriarcal. Madrid, Pablo Iglesias.
-CASTELLS, C. (ed.) 1996: Perspectivas feministas en teoría política, Barcelona, Paidós.
-EYERMAN, R.; JAMISON, A. 1991:  Social Movements. A Cognitive Approach. Pennsylvania, The Pensilvania State University Press.
-FRAZER, N.; 1997: Iustitia Interrupta. Reflexiones críticas desde la posición “postsocialista”. Colombia, Siglo del Hombre Editores.
-HARDING, S. 1997: Ciencia y feminismo. Madrid, Ediciones Morata.
-IBARRA, P.; TEJERINA, B. (Eds.) 1998: Los Movimientos Sociales. Madrid, Trotta.
-JÓNASDÓTIR, A.G. 1993: El poder del amor. Madrid, Cátedra.
-LARAÑA, E. 1999: La construcción de los movimientos sociales. Madrid, Alianza Editorial.
-LARAÑA, E.; GUSFIELD, J. (eds.) 1994: Los Nuevos Movimientos Sociales. Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), Madrid.
-MELUCCI, A. (1996): Challenging Codes. Collective Action in the Information Age, Cambridge University Press. Cambridge.
-MIGUEL ÁLVAREZ, A. 1998: “La redefinición de lo público y lo privado. Reflexión desde el movimiento feminista” en Actas del V Congreso Estatal de Intervención Social. Madrid, Colegio Oficial de Psicólogos.
-MILLETT, K. 1996: Política sexual. Madrid, Cátedra.
-MOLINA, C. 1994: Dialéctica feminista de la Ilustración. Barcelona, Anthropos.
-POSADA, Lu. 2000: Celia Amorós. Madrid, Ediciones del orto: Biblioteca de mujeres.
-PULEO, A. 1992: Dialéctica de la sexualidad. Madrid, Cátedra.
-QUESADA, F.  (Ed.) 1997: Filosofía política I. Ideas políticas y movimientos sociales. Madrid, Trotta.
-SABUCEDO, J.M.; GROSSI, J.; FERNÁNDEZ, C. 1998: Los Movimientos Sociales y la creación de un sentido común alternativo, en IBARRA, P. y TEJERINA, B. (Eds.).
– VALCÁRCEL, A. 1997: La política de las mujeres. Madrid, Cátedra.
 

Nota: Este texto es la base de la intervención que la socióloga  Ana de Miguel realizó en el Congreso Feminista de Córdoba – Diciembre 2000

 1 – LARAÑA,E. 1999: La construcción de los movimientos sociales. Madrid, Alianza, pp. 126-7.
 2 – Esta y otras citas de Celia AMORÓS que aparecen en el texto recogen diferentes reflexiones de esta filósofa feminista en el marco del seminario Feminismo, Ilustración y posmodernidad (Proyecto DGICYT).Para profundizar en sus planteamientos véase AMOROS, C. 1997: Tiempo de Feminismo. Madrid, Cátedra.
3 –  WOLLSTONECRAFT, M. 1994: Vindicación de los derechos de la mujer. Madrid, Cátedra.
4 – MILLETT, K. 1996: Política Sexual. Madrid, Cátedra.
5 – Cfr. AMORÓS, C. 1990: “Violencia contra las mujeres y pactos patriarcales” en MAQUIEIRA, V.; SÁNCHEZ, C. 1990: Violencia y sociedad patriarcal. Madrid, Pablo Iglesias.
6 – Sin embargo, como ha señalado Fraisse la propia lógica universalizadora de la democracia, base de su legitimidad, no permite mencionar o hacer explícita la exclusión, que debe ser tácita. Cfr FRAISSE, G. 1992: Musa de la razón. Madrid, Cátedra.
7 – Por ejemplo los trabajos que realizan M.A. DURAN y C. CARRASCO.
8 – BROWNMILLER, S. 1976: Against our Will. Harmondsworth, Penguin Books.
9 – JÓNASDÓTTIR, A.G. 1993: El poder del amor. Madrid, Cátedra, p. 14.
10 – Esta caracterización debida a la antropóloga americana M.Z. Rosaldo ha sido desarrollada por C. MOLINA 1994: Dialéctica feminista de la Ilustración. Barcelona, Antropos.
11 – Mantener la necesidad de redefinir la configuración actual de lo público-privado no implica rechazar el derecho a la intimidad y la autodeterminación. Al contrario, implica reivindicarlo para todos los seres humanos, mujeres incluidas.
12 –  EYERMAN, R.; JAMISON, A. 1991: Social Movements. A cognitive Approach. Penn, The Pennsilvania State University Press.
13 – Cfr. AMORÓS C., op. cit.
14 –  FRYE, M. 1983: The Politics of Reality. New York, The Crossing Press, p. 107 (Trad. de Heide Braun en JEFFREYS, S. 1996: La herejía lesbiana. Madrid, Cátedra).
 SABUCEDO, J.M. y otros 1998: “Los movimientos sociales y la creación de un sentido común alternativo” en IBARRA, P.; TEJERINA, B. 1998: Los movimientos sociales. Madrid, Trotta.
15 – MELUCCI, A. 1994: “¿Qué hay de nuevo en los “nuevos movimientos sociales”? en LARAÑA, E.; GUSFIELD, J.; 1994 LOS NUEVOS MOVIMIENTOS SOCIALES. Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas.

 

Carta de Jimena Arnolfi


Imaginate por un segundo que te secuestran, después te cagan a trompadas, te drogan para tenerte quieta, para hacerte cualquier cosa, te violan, sí, te violan, una vez, dos veces, tres veces, te cogen mil tipos todo el tiempo, quedás embarazada, en el medio podés escaparte de la red de trata, pedís ayuda, querés abortar, podés hacerlo porque es tu derecho, porque la Corte Suprema avaló el derecho que tiene una mujer violada a practicarse un aborto, porque muchas veces pasa, incluso pibitas de trece años quedan embarazadas después de que su padrastro, las viole una vez, dos veces, tres veces, estás en el hospital, en el Ramos Mejía, lográs que te ayuden, te están por hacer el aborto, empezás a escuchar gritos desde la calle, te están gritando asesina, te gritan no sé qué cosa de qué bebé, te gritan con odio, te gritan asesina, a vos, por querer ejercer tu derecho al aborto, ese grupo de forros son de una organización que se llama Pro Vida, saben d

e vos culpa de Macri, el Jefe de la Ciudad de Buenos Aires habló de vos, dio detalles de tu caso, porque es un forro, porque no entiende nada, entonces estos fundamentalistas ultra católicos anti abortistas presentaron un recurso de amparo y una jueza les fue funcional y no te quieren hacer el aborto a vos que te secuestraron y te violaron, la jueza decretó en forma urgente “la suspensión del aborto no punible programado en el Ramos Mejía o cualquier otro hospital de la Ciudad”, así de irregular, te gritan asesina, todos hablan de vos, opinan sobre lo que te pasó, estás en todos los diarios, en la tele, en la radio, todos están hablando de vos, de lo que te pasó, porque no tenés plata, porque si tuvieras plata y una familia acomodada, el aborto se hacía en una clínica y nadie se enteraba y vos estás sola, no sabés qué va a pasar con tu cuerpo, cuándo van a dejar de hablar, cuándo se va a terminar la historia, estás sola con toda la mierda que te pasó, vos sola sabés lo que se siente, no sabés si vas a poder, no sabés si se puede estar bien, no sabés si te van a ayudar.

Se trata de trata


Más de setecientas víctimas de trata fueron rescatadas en lo que va de este año y ya suman 3.465 las rescatadas desde la sanción de la ley 26.364 en abril del 2008, informó este domingo el ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

Entre el 1 enero y el 31 de julio último, 712 personas sometidas a regímenes de explotación sexual o laboral fueron rescatadas por la Oficina de Rescate y Acompañamiento a Personas Damnificadas por el Delito de Trata.

 

Según un informe elaborado por ese organismo, en más de 300 allanamientos realizados en distintos puntos del país fueron rescatadas 278 personas que eran sometidas a explotación laboral, mientras que las otras 434 liberadas eran explotadas sexualmente.

 

De las estadísticas se desprende que 627 eran mayores de edad y las 85 restantes menores, mientras 344 víctimas eran argentinas y 368 extranjeras.

 

Del total de víctimas rescatadas desde 2008, 1.813 eran sometidas a explotación laboral y 1.633 a explotación sexual, mientras que las restantes 19 fueron liberadas en “fase de captación o traslado, no habiéndose determinado hasta el momento el fin de la explotación”, indica el informe.

 

En cuanto a la nacionalidad de las víctimas rescatadas, tomando el total de las personas liberadas desde 2008, surge que 1.602 víctimas eran argentinas y 1.863, extranjeras.

 

El ministro de Justicia, Julio Alak, destacó estos son resultados y los atribuyó a “una lucha sistemática contra el tercer delito en importancia a escala global”.

 

“Esta lucha se convirtió en una política de Estado de primer orden en el país gracias a la firme decisión de nuestra Presidenta, y ahora está tomando alcance regional en el marco de un proceso de integración cada vez más vigoroso con los gobiernos hermanos de Suramérica”, señaló el funcionario.

 

La coordinadora de la Oficina de Rescate,  Zaida Gatti, alertó sobre las diferentes formas de captación que ejercen las redes de trata y señaló que las más comunes se dan mediante el engaño.

 

Gatti advirtió que la trampa puede darse “a través de ofrecimientos de trabajo publicados en avisos para trabajar de niñeras, modelos, etc; o también por medio de ofertas laborales realizadas por conocidos de las víctimas”.

 

“En su mayoría, las víctimas son mujeres, niñas y niños que atraviesan situaciones económicas desfavorables y que, para alimentar a sus familias, aceptan trabajar sin conocer cuáles son los verdaderos objetivos”, subrayó la funcionaria.

 

Además, en el marco del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata, y en conjunto con las fuerzas federales de seguridad, esta semana se realizaron 16 allanamientos simultáneos en talleres textiles clandestinos que  operaban en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.

 

Por orden del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 5, que conduce Norberto Oyarbide, Secretaría N° 9, a cargo de Carlos Leiva, las inspecciones fueron realizadas en diferentes domicilios de la Capital Federal, Ciudadela, Lomas del Mirador, Villa Celina y Villa Madero.

 

Como resultado de los operativos, el personal de la Oficina de Rescate entrevistó a 162 personas en situación de explotación laboral, de las cuales 5 eran menores de edad que habían sido ingresados al país por pasos fronterizos no habilitados, sin documentos ni  autorizaciones, por lo que permanecerán  a resguardo del Programa Nacional de Rescate.

 

Además, de las entrevistas se desprendió que las víctimas en su mayoría eran de nacionalidades boliviana y argentina, en tanto que otros datos relevantes indican que cumplían largas jornadas laborales de más de 12 horas diarias.

 

La mayoría no contaba con sus documentos de identidad ni con dinero al momento del allanamiento y como salario recibían “vales” de dinero semanales de 100 y 200 pesos.

Fuente : Telam

Femicidios con fuego


Especialistas de Argentina y España coincidieron hoy en la necesidad de que los medios de comunicación informen siempre sobre los casos de femicidios con fuego pero priorizando el por qué de la violencia de género, atendiendo que desde el asesinato de Wanda Taddei, otras 50 mujeres murieron a causa de quemaduras.

Ayer, el Tribunal Oral Criminal N° 20 condenó a 18 de prisión a Eduardo Vázquez, por el asesinato con fuego de su esposa Wanda, atenuado por emoción violenta, lo que generó críticas de sectores que trabajan en la prevención de la violencia de género.

La utilización del fuego como metodología violenta se incrementó a partir del femicidio de Wanda en 2010, y en lo que va de este año ya se contabilizan 11 femicidios y 17 mujeres quemadas que aún sobreviven con sus secuelas, según datos del observatorio de la ONG La Casa del Encuentro.

Hoy, a la penosa lista de mujeres quemadas, se sumó Paula González, de 21 años, quien perdió a su bebé de siete meses de gestación tras sufrir quemaduras en el 75 por ciento de su cuerpo.

“El `cómo` de una información sobre violencia de género no es un asunto importante por dos importantes motivos: primero, porque crea morbo y es un paso que se da hacia el sensacionalismo, y en segundo lugar porque desviamos la atención de lo que, realmente, es importante en la violencia de género: el `por qué`”, afirmó a Télam desde España, Pilar López Diez.

Periodista y especialista en género, la española es una referente cuando se analiza el tratamiento mediático de la violencia de género. Entre sus numerosos aportes al tema se cuenta la elaboración del “Manual de Urgencia para tratar las noticias sobre violencia de género de Radio y Televisión Española”.

“Mientras la gente quiere saber si antes la roció con gasolina, si primero prendieron las ropas y su cuerpo quedó desnudo, si las quemaduras afectaron al 30, 70 o 90 por ciento del cuerpo; si este tipo de muerte es extraordinariamente dolorosa para la mujer…la gente está totalmente desinformada de por qué se producen tantos asesinatos de hombres contra mujeres”, agregó.

En el mismo sentido, opinó Marcelo Pereyra, magíster en periodismo e investigador en representaciones de las violencias en los medios, para quien “el modus operandi del victimario no es relevante, más allá de que es particularmente brutal, aunque no mucho menos que 30 puñaladas o un escopetazo o un estrangulamiento”.

Ada Rico, presidenta de La Casa del Encuentro, aporta que la difusión de los casos de violencia de género en los medios de comunicación “sirve para que la sociedad tome conciencia sobre esta problemática y para que estos temas dejen de estar en el ámbito de lo privado, donde el secreto protege al agresor”.

Al mismo tiempo pidió que los medios “terminen con el eufemismo de `crimen pasional`, que no justifiquen al violento y no difundan tanto los argumentos y estrategias de los agresores, ya que hemos visto cómo, en el caso de las mujeres incineradas, se repiten caso a caso las versiones que desarrollan los femicidas”.

Por su parte, Claudia Laudano, autora de “Construcción mediática de casos de violencia contra las mujeres” reconoció que “resulta difícil afirmar de manera categórica que la difusión periodística de casos de violencia hacia mujeres donde se las quema, genera otros casos similares”.

Para la especialista “al no contar con estadísticas nacionales de la última década es complicado afirmar que el aumento de casos análogos es producto de la difusión periodística”.

Laudano, quien junto a Marcelo Pereyra, analizó la cobertura mediática del femicidio con fuego de Wanda Taddei, “se naturalizó el desenlace violento” y “psicólogos y psiquiatras intentaron justificar al victimario a partir del estrés post traumático que habría sufrido después de Cromañón”.

Vázquez era integrante de Callejeros, la banda de rock que tocaba en el boliche porteño Cromañón cuando el local se incendió el 30 de diciembre 2004 causando la muerte de 194 personas.

“El caso de Wanda fue instituido como ´emblemático´ por los medios, que desde allí abordaron a otros por analogía, aunque sin otorgarles la misma publicidad ni jerarquía en las coberturas”.

La investigadora recordó que desde ese crimen, “los diarios generaron la etiqueta distintiva `mujeres quemadas`, con la consecuencia de separarlos del tratamiento general de la problemática de violencia de género” y se preguntó: “¿Estos casos concitaban antes el mismo interés periodístico para ser registrados?”.

La respuesta parece ser “no”, ya que las estadísticas sobre femicidios que realiza La Casa del Encuentro en base a notas publicadas en medios nacionales, sólo registran dos casos en 2008, seis en 2009, y la cifra trepa a 11 en 2010 y 29 en 2011.

En tanto, el psiquiatra Enrique Stola consideró que las noticias de femicidios con fuego “deben servir para la prevención de nuevos episodios; quien escribe sobre un caso necesita dirigirse muy especialmente a esa otra probable víctima que ya está sufriendo violencia y que está leyendo el texto”.

También se trata de “estimular a los testigos a denunciar y a las víctimas a buscar protección. Un teléfono o una dirección de mail de un programa de ayuda bien ubicado pueden salvar muchas vidas”, enfatizó el psiquiatra.

Wanda Taddei y los femicidios con fuego son un nuevo desafío para la sociedad en el respeto a los derechos humanos, del cual el periodismo, no puede estar ajeno.

Silvina Molina