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Las dos máximas candidatas al Oscar de este año son homenajes al séptimo arte. Con Hugo, Martin Scorsese recuerda a uno de los padres del cine, George Mélies. Mientras que Michel Hazanavicius retoma los códigos del cine mudo en El Artista; a lo largo de la historia ha habido diferentes films que han abordado la tematica del cine “como cine”. Aqui un repaso.

La Rosa Purpura del Cairo (1985): La fantasía que Woody Allen consideró su mejor película. Ambientada durante la gran Depresión, cuando no había psiconoanálisis y asistir a una sala de cine a ver un mundo mejor que la realidad, era casi la solución para distraerse un buen rato de todos los problemas. A la protagonista Cecille (Mía Farrow), la despiden del trabajo y encuentra a su esposo (Danny Aiello) engañandola en su propia casa. Lo único que le queda es encontrar refugio yendo a ver una película, en donde el protagonista másculino Tom Baxter (Jeff Daniels) decide salir de la pantalla para vivir  un romance con ella.

La frase: “Acabo de conocer a un hombre maravilloso; es de ficción, pero no se puede tener todo”.

Oscar: nominada a mejor guión original

Detras de los olivos (1994): La obra maestra del director iraní Abbas Kiarostami, conocido en la Argentina por el éxito de El sabor de la cereza. Un equipo de filmación rueda una película sobre la reconstrucción de un pueblo arrasado por un terremoto (hecho que ocurrió en la vida real). Allí la historia se centra en dos jovenes pobladores que, en la ficción dentro de la ficción, interpretan a una pareja. Pero la realidad, es que el chico intenta durante todo el filme de cortejar a la muchacha, que tiene siempre un rechazo como respuesta. El plano secuencia del final no debiera faltar en ningún compilado de las mejores y más románticas escenas de la historia del cine.

La frase: “Explícame esa mirada que me lanzaste, esa mirada que ha hecho que te busque y que te siga todo el tiempo para que me des una respuesta”.

Oscar: Película demasiado radical para ser tenida en cuenta por la Academia en aquel entonces.

Cinema Paradiso (1988): Bastardeada por la crítica por sus artificios y golpes bajos, pero amada por el público nostálgico, esta cinta de Giuseppe Tornatore no puede faltar en una lista de homenajes al cine. Toto es un director, que regresa al pueblo en el que pasó la infancia y la adolescencia y en el que trabajó como ayudante del proyectorista Alfredo (Phillipe Noiret). Sin embargo, ya nada es como antes y de la antigua y majestuosa sala de cine sólo quedan ruinas. La metáfora es obvia, murió el cine y con él, también el pueblo. No se conoce mucha gente que haya resistido el llanto en la escena final.

Toto y su pasión por el celuloide.
Toto y su pasión por el celuloide.

La frase: “Ahora el cine es solo un sueño”.

Oscar: Ganadora de mejor película extranjera

La película del Rey (1986): La representante argentina. Ópera prima de Carlos Sorín, director de Historías Mínimas y El Perro. Julio Chávez, mucho antes del tardío reconocimiento por las series de Pol-Ka, interpreta a un director de cine al que los productores le cortan el presupuesto y debe hallar soluciones para filmar su pretenciosa película en la Patagonía. Se queda sin actores y contrata actores no profesionales. Se queda sin sonido y filma mudo. Mezcla de ficción y realidad con mucha originalidad.

La curiosidad: La película le valió a Sorín la posibilidad de años más tarde rodar en Estados Unidos, junto a Daniel Day Lewis, el fracaso de Eterna sonrisa de Nueva Jersey. Luego el director esperó más de trece años para volver a la pantalla grande.

Oscar: No tuvo suerte. Se estrenó el mismo año que La historia oficial, una de las dos películas argentinas que consiguieron el premio. Por lo tanto, ni siquiera fue preseleccionada.

Ed Wood (1994): Tim Burton filmó la historia del considerado peor director de la historia del cine. En un blanco y negro gótico, la película repasa fracaso tras fracaso del personaje (interpretado por Johnny Depp) y la decadencia de su actor fetiche Béla Lugosi (Martín Landau). Gran homenaje al cine de terror y clase B.

 

Johnny Depp como Ed Wood.
Johnny Depp como Ed Wood.

 

La frase: “No debería ser tan dura con Edward, es la única persona de la ciudad que no juzga a los demás”.

Oscar: Ganó Martín Landau, mejor actor de reparto por su interpretación de Béla Lugosi. Además se quedó con la estatuilla al mejor maquillaje.

¿Quién engañó a Rogger Rabitt? (1988): Revolucionaria por mezclar actores de carne y hueso con dibujitos. La técnica, a excepción de pocos ejemplos como SpaceJam(con Bugs Bunny y Michael Jordan), no se volvió a utilizar. Los actores y los dibujitos son actores de las películas que se filman dentro de la película.

 

Rogger Rabitt.
Rogger Rabitt.

En el momento de su estreno la crítica no la acompañó. Sin embargo salvó a la animación. Su director Robert Zemeckis se animó a filmar un dibujo animado violento para adultos y demostró que el género no es exclusivo del público infantil. Luego de su estreno, Disney entendió que debía incluir a los adultos como público de sus dibujos animados y con La Bella y la Bestiay el Rey León, entre otras lo consiguió. Más tarde Dreamwork con Shrek y Pixar con Toy Story completaron el trabajo.

Curiosidad 1:El título original es Who censored Rogger Rabitt(¿Quién censuró a Rogger Rabitt?) pero en la traducción para los países latinoaméricanos que recién salían de dictaduras y para la España post-franquista, la palabra censura fue censurada.

Curiosidad 2: Para el año 2013 se está preparando una continuación, de la que por ahora se sabe muy poco. La dirigirá de vuelta Zemeckis, a pesar de que había declarado que nunca volvería a filmar la mezcla entre dibujos animados y actores.

Oscar:ganó tres estatuillas por mejor montaje, mejores efectos visuales y mejores efectos de sonido.

 

La última película (1971): Arena que el viento convierte en polvo, amistades, traiciones, fiestas de fin de año de pueblo chico, la perdida de la virginidad, las palabras del hombre rudo y experimentado y las mujeres que eclipsaban la pantalla de cine. Todas esas cosas perdidas representa la última función del cine del pueblo. El crecimiento, la guerra y la televisión aniquilaron la economía de los pequeños pueblos estadounidenses y por supuesto también a su cine.

 

Cybill Shepard es puro erotismo en la cámara de Bogdanovich.
Cybill Shepard es puro erotismo en la cámara de Bogdanovich.

 

Película política, económica, artística y hermosa como pocas. Sin embargo todo queda en segundo plano cada vez que aparece Cybill Shepard, la última actriz que se comió una pantalla.

Curiosidad: El director de la película, Peter Bogdanovich, y la actriz, Cybill Shepard, amantes en la vida real, nunca pudieron sostenerse en la industria. Tal vez porque pertenecían a una época anterior. Al menos llegaron a homenajearla con La última película.

Oscar: Jeff Bridges y Cloris Leachman ganaron por sus actuaciones. La cinta había recibido ocho nominaciones.

Fellini 8 y medio (1963): Guido(Marcello Mastroianni), es un director de cine (alter ego del director de la película Federico Fellini) que se encuentra desorientado en medio de su nueva filmación: las dudas, ideas y frustaciones abruman al cineasta y dejan una crítica al mundo efectivista de la producción y un homenaje a la fantasía de la pantalla grande.

La frase:‘¡tenemos derecho a ser amadas hasta los 70 años!’.

Oscar: ganó mejor película extranjera y mejor vestuario en blanco y negro. Había recibido cinco nominaciones, incluyendo mejor director.

Sunset Boulevard (1950): Verdadero homenaje al cine mudo realizado por Billy Wilder. Un guionista de escasa trayectoria y agobiado por sus deudas (William Holden) y una actriz de renombre en el pasado pero en pleno ocaso por la llegada del sonido al cine (Gloria Swanson), se unen para filmar una película. En España se llamó El crepusculo de los dioses, en referencia a las grandes estrellas que no pudieron adaptarse a los films hablados. En la Argentina las distribuidoras optaron por el más simple Ocaso de una vida

Gloria Swanson en Sunset Boulevard.
Gloria Swanson en Sunset Boulevard.

“No necesitábamos diálogos. Teníamos rostros”, dice la actriz en decadencia con un poco de bronca y con mucho de elogio para las personas que conseguían crear historias y transmitir emociones sin la necesidad de hablar.

Frase: Joe: Usted es Norma Desmond. Salía en las películas mudas. Era usted grande.

Norma: Soy grande. Son las películas las que se han hecho pequeñas

Oscar: Obtuvo once nominaciones pero se quedó con solo tres estatuillas.

Banderas sera Picasso


El actor Antonio Banderas interpretará al pintor español Pablo Picasso en la película 33 días, del cineasta Carlos Saura. El director de Ay, Carmela y Goya en Burdeos reconstruirá los días en los que el pintor creó una de sus obras más emblemáticas, “El Guernica”

“Es un personaje que me ha perseguido durante mucho tiempo y siempre lo había rechazado. Me merece mucho respeto porque soy malagueño, porque nací a cuatro cuadras de donde lo hizo él”, comentó el protagonista de La piel que habito al diario El País de Madrid.

El actor malagueño, que tiene una edad similar a la que tenía Picasso cuando terminó de pintar el cuadro, comentó que siempre le fascinó el artista; “Salvando las distancias, se fue de Málaga un poco más joven que yo, y sentía como yo una morriña brutal por la tierra. Tuve la suerte de conocer hace tiempo a su hija Paloma y me contó que Picasso nunca abandonó su idea de volver a Málaga”, contó al diario madrileño.

La obra del pintor alude al bombardeo de Guernica, ocurrido el 26 de abril de dicho año, durante la Guerra Civil. Y en la película se mostrará cómo la pintura fue la salvación de Picasso en un momento de crisis personal.

Banderas no será el primer actor en interpretar al actor. Ya lo hizo Anthony Hopkins, en 1996, en la película dirigida por James Ivory, Sobreviviendo a Picasso.

Premio para un cuento chino


El film “Un cuento chino”, dirigida por el argentino Sebastián Borensztein y protagonizada por el actor Ricardo Darín, fue galardonado con el premio Goya del cine español a la mejor película iberoamericana de 2011.

El anuncio del premio estuvo a cargo del propio Darín, junto a la bella colombiana Angie Cepeda, quien en el Palacio Municipal de Congresos le entregó la estatuilla al productor argentino Pablo Bossi (en representación de Borensztein), y a Gerardo Herrero, productor de la parte española, quienes hablaron acerca del “viaje común” del cine argentino y el español.

Por su parte, Darín dijo que, de estar allí Borensztein, hubiese también dedicado el premio a más gente y seguramente a “todos aquellos que han sido víctimas de la intolerancia”.

Ricardo Darín participó por primera vez en un acto de la Academia de Cine española, a pesar de que otras cuatro películas en las que participó lo recibieron.

Las cuatro películas argentinas con Ricardo Darín ganadoras del Goya fueron “El faro” (1999) y “La fuga” (2002), las dos de Eduardo Mignogna, “XXY” (2008), de Lucía Puenzo, y “El secreto de sus ojos” (2010), de Juan José Campanella.

Una curiosa historia tomada de la realidad inspiró la película de Sebastián Borensztein: un informe de la embajada de Alemania en Moscú, publicado por un diario en diciembre de 2007 y después difundido por la agencia Reuters, reveló que una vaca había caído del cielo y hundido a un pesquero japonés.

Según se informó en aquel momento, varios animales habían sido robados por un grupo de soldados rusos que abordaron un avión y que luego arrojaron los mismos al mar, provocando que al menos uno cayera como un misil de 700 kilos sobre la embarcación.

La idea interesó a Sebastián Borensztein, quien se adueñó de aquella anécdota, pero la modificó sustancialmente, ya que en su película se trata de un chino que, a bordo de un sampan, tiene tanta mala suerte que la vaca le cae encima.

Más o menos así comienza la película con la que su autor incursionó por tercera vez en el cine, a seis años de “La suerte está echada”, su ópera prima, y a dos de “Sin memoria”, un “thriller mexicano por encargo”, no estrenado aquí.

TODOS LOS GANADORES:

Mejor Dirección: Enrique Urbizu, por No habrá paz para los malvados

Mejor Actor: José Coronado, por No habrá paz para los malvados

Mejor Película iberoamericana: Un cuento chino (Argentina)

Mejor Película europea: The Artist

Mejor Película documental: Escuchando al juez Garzón, de Isabel Coixet

Mejor Diseño de vestuario: Blackthorn. Sin destino, Clara Bilbao

Mejor Dirección artística: Blackthorn. Sin destino, Juan Pedro de Gaspar

Mejor Largometraje de animación: Arrugas,

Mejor Actor revelación: Jan Cornet, por La piel que habito

Mejor Actriz: Elena Anaya, por La piel que habito

Mejor Dirección de fotografía: Blackthorn, Juan Antonio Ruiz Anchía

Mejor Director novel: Kike Maíllo, por Eva

Mejor Guión original: No habrá paz para los malvados, Enrique Urbizu y Michel Gaztambide

Mejor Guión adaptado: Arrugas, Paco Roca, Ángel de la Cruz, Rosanna Cecchini e Ignacio Ferreras.

Mejor Dirección de producción: Blackthorn. Sin destino, Andrés Santana

Mejor sonido: No habrá paz para los malvados

Mejor Música original: Alberto Iglesias por La piel que habito

Mejor Canción: Nana de la hierbabuena’, de La voz dormida,

Mejor Actriz de reparto: Ana Wagener, por La voz dormida

Mejor Actriz revelación: María León, por La voz dormida

Mejor Montaje: No habrá paz para los malvados, Pablo Blanco

Mejores Efectos especiales: Eva, Arturo Balseiro y Lluís Castells

Mejor Maquillaje y peluquería: La piel que habito, Karmele Soler

Mejor Corto de animación: Birdboy

Mejor Corto documental: Regreso a Viridiana

Mejor Corto de ficción: El barco pirata

Mejor Actor de reparto: Lluís Homar por Eva

Goya de Honor: Josefina Molina

Prepara los pochoclos


Cuatro películas renuevan la cartelera de los cines en el país esta semana. A la cabeza de la lista de estrenos se ubica la nueva producción dirigida por Martin Scorsese, La invención de Hugo Cabret, promocionada como una historia de aventuras dirigida al público infantil, aunque en realidad es mucho más que eso: es el gran homenaje al cine de parte de uno de sus mejores representantes.

 

 

También se da, en tanto, la curiosidad de que se estrenan dos películas que de una manera u otra se meten con el género del terror: Penumbra, producción argentina con Arnaldo André y La dama de negro, coproducción entre Gran Bretaña, Canadá y Suecia, liderada por Daniel Radcliffe, quien saltó a la fama por haberse puesto en la piel del heroico niño mago Harry Potter.

Por último, la siempre presente y activa presencia de los documentales argentinos, en este caso a través de El exterior, dirigido por Sergio Criscolo y sobre su propia experiencia de vida en Barcelona, donde se cruzó con varios argentinos, a los que retrató antes de regresar a vivir a nuestro país.

La invención de Hugo Cabret no es solamente la película por la cual Martin Scorsese logró más nominaciones a los premios Oscar que nunca, ni tampoco es una mera aventura en plan infantil. Se trata de una obra mayor, de un homenaje al cine como se han visto pocos en las últimas décadas.

La historia se sitúa en el París de la década del ´30 y tiene su escenario principal en la estación de tren de la ciudad, un mundo de señoras y señores con sombrero, personajes muy particulares que atienden los distintos locales, un guardia de seguridad descorazonado y nuestro personaje principal: Hugo Cabrét, huérfano y cuidando que el reloj de la estación de siempre bien la hora, a falta de su tío borracho que no cumple con el trabajo.

Pero hay otro habitante de ese submundo ferroviario; un anciano cascarrabias que atiende una vieja juguetería y que cuida los pequeños elementos de ese lugar como si fueran su último resguardo en el mundo, uno al que Hugo accederá por la puerta que menos se espera, y que lo llevará a un universo de celuloide único.

Martin Scorsese aceptó este film a pedido de la industria y lo transformó en magia pura y celebratoria de una cinefilia indestructible. La película es su forma de rendirle homenaje al nacimiento del cine a través de Georges Meliés, el creador del célebre mediometraje Viaje a la luna, punta de lanza del cine como lugar onírico. “Los sueños se hacen aquí”, dice en un momento el Meliés que nos muestra Scorsese, fascinado con ese personaje y esa historia irrepetible.

Hugo, tal su título original, es un prodigio de la técnica cinematográfica puesta al servicio de la pantalla grande. Aquí, las posibilidades de la tecnología 3D son un agregado más que no cambiaría el poderío de la cinta en caso de que no estuviera. Scorsese es mucho más que los fuegos de artificio de la técnica, porque es un narrador, un artesano del cine y este film no hace otra cosa que ratificarlo.

El relato favorito de Hollywood, el que se centra en un personaje que lucha contra demonios propios y ajenos y logra sobreponerse, se hace carne en este trabajo de Scorsese. Hugo es la pintura del nacimiento de un cinéfilo, además de la historia de un pobre niño abandonado a su suerte. Es la escalada de quien descubre en el lugar menos pensado a quien se convertirá en su héroe, al tiempo que él también lo será.

Lo dicho, entonces. Una gran película, excluyente esta semana en la cartelera y quizá de lo mejor que habremos de tener en este 2012.

La invención de Hugo Cabrét (Hugo) Dirección Martin Scorsese. Guión: John Logan. Elenco: Asa Butterfield, Chloe Moretz, Ben Kingsley. Christopher Lee, Sacha Baron Cohen. EE.UU. 126 minutos ATP.

Una de las opciones que el cine de terror tiene para nosotros esta semana es de origen argentino. Penumbra, película que cuenta el derrotero de una mujer de negocios española que está de paso por la Argentina y acude a mostrar un departamento en alquiler a unos potenciales inquilinos. Ella no tardará en darse cuenta que sus “clientes” no son lo que parecen y que tienen macabros planes para ella y su departamento. Terror clásico, de la mano de dos directores que ya transitaron incansablemente el cine de género en el país y siguen apostando.

Penumbra Dirección y Guión: Adrián García Bogliano, Ramiro García Bogliano. Elenco: Arnaldo Andre, Camila Bordonaba, Gustavo Garzón. Argentina. 90 minutos. AP16

La otra opción del género del terror esta semana es La dama de negro, título que de por sí da indicios de pertenecer al grupo de películas que juegan a ser un thriller pero que bien pertenecen grupo de las Psycho, aunque a otra altura, desde ya. El film cuenta con el atractivo de tener como protagonista a Daniel Radcliffe, más conocido como “el actor de Harry Potter”, que en este caso le toca liderar un trabajo con menos pretenciones de éxito y menos cualidades técnicas. Una efectiva historia sobre fantasmas y venganzas, pero no mucho más.

La dama de negro (The Woman in Black) Dirección James Watkins. Guión: Jane Goldman. Elenco: Daniel Radcliffe, Ciaran Hinds. Gran Bretaña / Canadá / Suecia. 95 minutos. AP16

El cuarto estreno de esta semana trata sobre un argentino en Barcelona, pero no en clave de comedia con personajes alla Guillermo Francella, sino que hablamos de un documental, de un trabajo que tiene directa conexión con los sentimientos y la necesidad de registro. Un ciudadano de nuestro país que debió (y pudo) viajar a esa ciudad española registró su encuentro con otros coterráneos y lo editó una vez que logró volver al país.

El exterior Dirección y Guión: Sergio Criscolo. Argentina. 108 minutos. ATP

Una buena peli para cualquiera que este en el deporte


En principio, una película sobre béisbol basada en hechos reales y con el uso de estadísticas sobre las actuaciones de los jugadores como principal evolución en la estrategia de un equipo no parecería la propuesta más tentadora, al menos para el público masivo de la Argentina, que no sigue ni ese deporte ni se apasiona con los números. Sin embargo, contra todos los pronósticos (o, para seguir con la línea de la historia, las probabilidades), El juego de la fortuna resulta un film apasionante, de una inteligencia y una nobleza que pocas producciones de Hollywood han alcanzado el año pasado.

Buena parte del mérito -más allá de la ajustada dirección de Bennett Miller (el mismo de Capote) y del impecable trabajo de Brad Pitt (un actor injustamente subvalorado)- hay que repartirlo entre los dos guionistas: Aaron Sorkin (Red Social, The West Wing) y Steven Zaillian (La lista de Schinlder, Pandillas de Nueva York). En el entramado de intereses siempre contradictorios y en la competencia por el manejo de la información con que se define al negocio del béisbol, en la riqueza de las relaciones humanas (con énfasis en los encuentros y desencuentros de un padre con su hija) en medio de situaciones muchas veces abstractas, y en cada uno de sus frenéticos y punzantes diálogos se nota el sello de estos dos grandes creadores de historias.

El film -basado en un libro de Michael Lewis- sigue el derrotero de Billy Beane (Brad Pitt), manager del equipo Oakland A’s (uno de los más pobres de la liga profesional) que revolucionó hace una década la forma de elegir los jugadores. Con un presupuesto mínimo (no podía pagar a figuras) hizo mucho: batió el récord histórico de triunfos consecutivos (veinte), aunque perdió una recordada final frente a los poderosos New York Giants.

Podrá argumentarse que sus 135 minutos son un poco excesivos, que por momentos resulta un poco críptico y demasiado solemne, que no termina de aprovechar del todo a un notable como Jonah Hill (un experto en informática y economía graduado en Yale que se convierte en el fiel asistente de Beane) y que desaprovecha casi por completo al gran Philip Seymour Hoffman (el entrenador del equipo), pero así y todo es un placer toparse hoy con una película que se toma las cosas en serio, que crea un universo propio, que sostiene la tensión, que regala logradas pinceladas de humor, que construye una atractiva propuesta visual a cargo de Wally Pfister (habitual director de fotografía de Christopher Nolan) y que entrega lúcidas observaciones a la hora de contraponer las nuevas técnicas de análisis numérico a la tradición y la experiencia de los viejos expertos del ambiente. Y todo eso sin apelar a golpes bajos, recetas demagógicas ni manipulaciones.

El film -impiadoso y despiadado en muchos pasajes, como cuando muestra la forma cruel en que los equipos se deshacen de la noche a la mañana de un jugador- encuentra en Brad Pitt a un protagonista perfecto, capaz de encarnar a un innovador dispuesto a llevar sus ideas hasta las últimas consecuencias y, al mismo tiempo, dueño de una impronta y de unos valores dignos de los mejores “héroes” del Hollywood clásico…

El juego de la fortuna (Moneyball, Estados Unidos/2011) Dirección:Bennett Miller / Guión: Steve Zaillian y Aaron Sorkin, basado en la novela de Michael Lewis /Fotografía: Wally Pfister / Música: Mychael Danna /Edición: Christopher Tellefsen / Diseño de producción: Jess Gonchor / Elenco: Brad Pitt, Jonah Hill, Philip Seymour Hoffman, Robin Wright, Chris Pratt, Stephen Bishop / Distribuidora: Sony Pictures / Duración: 133 minutos / Calificación:apta para mayores de 13 años.