Discriminacion y Prejuicios en las redes sociales


Siempre hay variaciones en términos de comunicación interpersonal ,es decir aquella comunicación que abarca nuestras distintas y numerosas relaciones a los largo de nuestra existencia por ejemplo las que se dan con nuestros padres, nuestros hijos e hijas, con amistades o con compañeros y compañeras de trabajo y estudio. A través de ellas, intercambiamos formas de sentir y de ver la vida; también compartimos necesidades, intereses y afectos; entre las variaciones mas importantes sucedidas en los últimos tiempos en torno a estas comunicaciones la proliferación del uso de las redes sociales ha impactado fuertemente en la sociedad modificando algunos parámetros de intercambio social y  otorgando a los individuos que las utilizan la fantasía y la ilusión de nueva vida. Quienes hacen uso, y a veces abuso, de las redes sociales mantienen por lo tanto  dos vidas. La real, destinada a intentar satisfacer sus necesidades básicas, y la virtual que es donde tratan de mostrarse como les gustaría ser o el aspecto de si mismos que quieren potenciar.tanto en una vida como en la otra las relaciones interpersonales se dan en los mismos términos aunque; claro esta, cambia el medio de comunicación  “formas de interacción social, como un intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones en contextos de complejidad. Un sistema abierto y en construcción permanente que involucra a conjuntos que se identifican en las mismas necesidades y problemáticas y que se organizan para potenciar sus recursos”(conclusiones de las Jornadas sobre Gestión en Organizaciones del Tercer Sector, citadas por Cristina Alemany Martínez, 2010).

tantos las formas positivas como las negativas de relacionarse entre individuos pueden manifestarse en el contacto a través de redes sociales . en este caso analizaremos de que forma se manifiesta el fenómeno de los prejuicios, y por ende la discriminación,  en las redes sociales de Internet, centrándonos, básicamente en Facebook.  Debemos tener en cuenta, primordialmente, que no se trata de un hecho único, aislado, sino mas bien los prejuicios son un hecho que nos involucra a todos como seres humanos que convivimos en una sociedad donde las diferentes etnias, religiones, géneros, gustos musicales, preferencias sexuales e intereses conviven en el cotidiano.

Un punto importante al que hay que tener en cuenta es la noción de racismo, según Bauman, éste se distingue por un conjunto de métodos de los que forma parte y que racionaliza unos métodos que combinan las estrategias de la arquitectura, de la jardinería y de la medicina, y las pone al servicio de la construcción de un orden social artificial. Esto se consigue eliminando los elementos de la sociedad actual que ni se ajustan a la realidad soñada ni se pueden modificar para que lo hagan. Es interesante lo que refiere Memmi al respecto cuando dice que el racismo se sitúa desde un contexto colonial, fundamentado por lo histórico, cultural y social, al tiempo, que existe un lazo entre racismo y dominación. Memmi define el racismo como: La valorización generalizada y definitiva de unas diferencias, reales o imaginarias, en provecho del acusador y en detrimento de su victima, con el fin de justificar sus privilegios o su agresión. El análisis de la actitud racista comprende cuatro elementos:
-Insistir en las diferencias reales entre el racista y su victima.
-Valorizar estas diferencias, en beneficio del racista y detrimento de su victima.
-Esforzarse en llevarlas a lo absoluto, generalizándolas y afirmando que son definitivas.
-Legitimar una agresión o un privilegio.
La actitud racista nace por la insistencia en marcar y valorizar la diferencia de uno y otro grupo étnico. Puede ser real o imaginaria, pero apoyándose de rasgos biológicos o culturales. Para  este autor, el racismo se manifiesta en la diferencia que significa desigualdad biológica o cultural, y puede traer como consecuencia una desigualdad económica o política, es una relación de dominación.
Memmi determina dos tipos de racismo: a) racismo estricto, que se definió en líneas anteriores y racismo renovado, es el que pretende invisibilizar al Otro, eliminarlo físicamente. Introduce un nuevo concepto, la heterofobia que es un conjunto de agresiones y fobias dirigidas contra Otros para legitimar, con argumentos psicológicos, culturales y sociales, una agresión. Este concepto incluye a grupos sociales, mujeres, homosexuales y otros grupos excluidos de la sociedad. Puede ser definido como alterofobia, la fobia hacia al Otro.

Tzvetan Todorov ha diferenciado entre comportamiento racista e ideología racista (racialismo), subrayando que no han de darse necesariamente al unísono, pues quien se comporta como un racista no piensa necesariamente como racista (carece de ideas que lo justifiquen) y quien piensa como un racista no se comporta necesariamente como racista (no actúa según sus ideas respecto al otro) (Todorov, 1991). Este filósofo distingue entre racismo y racialismo y le atribuye a este último término los siguientes elementos: 1) la afirmación de la existencia de razas; 2) continuidad entre los rasgos físicos y lo moral; 3) la superioridad de la acción del grupo, de lo colectivo sobre el individuo, es decir que lo determinante sería ese conjunto de seres superiores, “bellos y moralmente perfectos” que actúan como colectivo y trasmiten su superioridad al resto; 4) la construcción de una jerarquía única de valores, los valores de ese grupo; 5) el traslado de todas esas ideas a la práctica política. Ese sería el conjunto, el “paquete” racialista que impulsa al comportamiento racista.
Debemos considerar que, a partir de la escuela y la familia, es decir del “mundo q uno mama desde chico” nos vamos formando a través de valoraciones que después adaptamos a nuestro sentido común, a nuestra vida cotidiana, y hasta a veces algunos decimos “es una cuestión cultural”. Nuestros prejuicios hacia nuestra sociedad los llevamos con nosotros todos los días, es decir que los situamos en nuestro sentido común,  y generalmente cuesta modificarlos, tal vez sea por el ámbito en el que uno se rodea o por sucesos que le hayan sucedido en determinadas ocasiones; es decir que la aceptación de esos términos en forma acrítica, incorporándolas a nuestro sentido común nos impregna de los prejuicios que se observan en esa comunidad. En tal sentido un posterior enfoque cultural diferente tendiente a la búsqueda de coincidencias nos va despojando de esos prejuicios  cuando los encaramos de una forma reflexiva. Sin embargo hay momentos en los cuales ante una situación imprevista y la imposibilidad de accionar rápidamente nuestra reflexividad hay una regresión a nuestros prejuicios primitivos.

Para ir interiorizándonos en esta cuestión de los prejuicios en la red social Facebook, aclararemos en breves palabras lo que entendemos por redes sociales. Éstas son páginas que permiten a las personas conectarse con sus amigos e incluso realizar nuevas amistades, a fin de compartir contenidos, interactuar y crear comunidades sobre intereses similares: trabajo, lecturas, juegos, amistad, relaciones amorosas, entre otras cosas.

Elementalmente trabajaremos con los prejuicios raciales. En las redes sociales éste tipo de discriminación se ve todos los días, ya sea por medio de fotos o por comentarios. Aquí visualizamos que el racismo penetra en la vida de las instituciones1, “que contribuyen más o menos activamente a la discriminación y a la segregación bajo formas veladas que alimentan lo que se llama racismo institucional. Por otro lado, se convierte en un elemento de debate político… las ideas racistas ya no son las propias de los movimientos o los grupos marginales o suficientemente radicalizados para arriesgar la marginalización…”2.

El uso extendido de la telefonía móvil y de Internet ha dado lugar a nuevas modalidades  en las relaciones interpersonales. A la vida real se le suma la vida virtual, desde donde, mediante la tecnología, millones de personas en el mundo pueden mostrarse de la forma que elijan en portales y redes sociales a lo largo y ancho del mundo. Sin lugar a dudas, Internet es una de las últimas tecnologías que más rápidamente se está desarrollando para su introducción en los hogares. Las previsiones apuntan a su integración como un electrodoméstico más con unas capacidades y servicios que evolucionarán rápidamente. Por este motivo, cada vez más adquieren importancia las respuestas de los usuarios frente a la implantación de estas nuevas tecnologías. En este sentido, conviene valorar algunos efectos que está produciendo la irrupción de Internet en las conductas de los usuarios ya que, en efecto, la rápida expansión de la red y su uso cada vez más mayoritario, implica también la necesidad de dedicar un espacio de tiempo diario a utilizar Internet, que puede  conllevar en algunos casos un reajuste del tiempo dedicado a otras actividades cotidianas. Quienes elijen interactuar mediante la red lo hacen para conocer gente, reencontrarse con familiares y amigos, exponer sus experiencias o afirmar un perfil que en la vida real no poseen. En las relaciones que establecen de forma virtual, el componente real sigue presente por lo que los mismos sentimientos y afectos que aparecen en la vida cotidiana afloran también en la “cibervida”. Ante esto y tomando en cuenta que la sociedad actual se ve atravesada por múltiples factores culturales, económicos, tecnológicos,  mediáticos, etc., que inciden en las conductas de sus miembros y en consecuencia, en el modo de vincularse podemos observar que la internet no puede permanecer ajena a ese territorio de redes de vinculación globales sino que, por el contrario, es el escenario donde adultos y jóvenes van modelando sus relaciones y no siempre ocurre en el marco socialmente esperable y aceptable. La intimidación mediante SMS, correos electrónicos anónimos o paginas web difamatorias son cada vez más habituales y la red se ha convertido en una de las armas preferidas por habituales prácticas racistas, xenófobas y discriminatorias expresadas en forma directa hacia personas físicas o hacia grupos, tribus urbanas o colectivos de diversa índole. Utilizando el mismo tiempo, la posibilidad del anonimato y llegar a millones de usuarios de Internet, el racismo se ha extendido de forma intensiva en el mundo digital durante los últimos diez años. A través de discursos de índole racista, revisionistas o neonazis, millares de sitios, blogs, comunidades virtuales de Orkut y MySpace han diseminado el odio racial a la intolerancia.

En varios países, la divulgación del racismo, incluso por medio Internet, es un crimen, ya que se caracteriza por la legislación propia de distintos sistemas legales. Algunos sitios tratan de defender el derecho a la libertad de expresión y dicen que no se consideran racistas, simplemente expresan opiniones divergentes.

Quienes defienden este tipo de pensamiento sugieren diversas maneras de cómo mantener el material fuera del alcance de las autoridades. Por esta característica, muchos sitios, principalmente los alojados en sistemas gratuitos con una clara política acerca de estos contenidos, permiten remover fácilmente todo el contenido generado pero, sin embargo, pueden llegar a volver a reaparecer en nuevos servidores o dominios con alojamiento en el extranjero. La nueva ola de discriminación racista por Internet es una réplica de cómo la sociedad es capaz de exhibir sus ideales y sus pensamientos antisociales en una esfera donde se escudan con la posibilidad de no ser conocidos.

Dice Giddens que “la modernidad es inherentemente globalizadora, y las inquietantes consecuencias de este fenómeno se combinan con la circularidad de su carácter reflexivo para configurar un universo de acontecimientos en el que los riesgos y los peligros adquieren un nuevo carácter”. (Giddens:1994)

Siguiendo esta línea de análisis planteada por Giddens podemos decir que el ser humano siempre ha sabido sacar provecho de los adelantos tecnológicos. Aunque, a veces, no puede explotar al máximo su utilidad, parcializando , de acuerdo a la comodidad o al mayor uso extendido. la inmensa potencialidad de las nuevas tecnologías. No debemos olvidar que las relaciones reales se reflejan íntegramente en la relaciones virtuales tal es el caso de esta creciente modalidad de acoso, violencia y discriminación que se da particularmente a través del uso de telefonía y de Internet, particularmente en las redes sociales. Ya se sabe que los adolescentes no solo se sienten tremendamente atraídos por todo lo relacionado con la tecnología, sino que además se desenvuelven con ella a la perfección, pero también muchos adultos han encontrado en las redes sociales un medio para poder conectarse y recomponer relaciones o establecer nuevos vínculos. Retomando a Giddens “… las tendencias globalizadoras de la modernidad son simultáneamente extensivas porque conectan a los individuos a los sistemas de gran escala como parte de una compleja dialéctica de cambio tanto en los polos locales como globales. Muchos de los fenómenos frecuentemente denominados postmodernos verdaderamente conciernen a la experiencia de vivir en un mundo en el que presencia y ausencia se mezclan en formas históricamente inéditas…”. (Giddens: 1994) Así es que los jóvenes y adultos con una personalidad agresiva también se valen de esos medios, además de los “tradicionales” para perturbar a sus contactos sabido es que el racismo no está anclado en la existencia de razas, sino que trata de formas de estigmatización basadas en imaginarios vinculados al cuerpo, aunque de hecho se apoyen también en rasgos que se originan en la cultura, la religión u otras manifestaciones de lo social. El terreno de lo social precisamente ha sido altamente expuesto a la violencia haciéndose uso de una amplia gama de información y recursos que afectan a una gran cantidad de individuos. La vulnerabilidad se hace presente al ver cómo la inmensa complejidad de la población mundial se intenta reducir a los márgenes de la red, en donde se ignoran o violentan cuestiones de género, etnia, preferencia sexual, religión, estatus social y más, lo cual, desafortunadamente, ha ido propiciando la creación de grupos radicales a favor de la discriminación, la no tolerancia y el nulo respeto. En otras palabras, según Foucault, la violencia xenófoba se aplica a la vida de los hombres como una cuestión disciplinada invistiendo al hombre viviente, al espíritu dirigiéndose a la multiplicidad de hombres.

Estos  fenómenos de violencia y discriminación se hacen claramente  visibles, a partir del nuevo paradigma en la comunicación interpersonal en las redes sociales como Facebook y Twitter, con opiniones racistas en muchos comentarios que comparten los usuarios. Por lo que  la apariencia de este tipo de ataques ha sufrido  modificaciones que tiene su anclaje en la comunicación 2.0, registrándose una gran incidencia determinada por la fácil accesibilidad a las conexión de internet mediante la sofisticación de telefonía celular, la posesión de notebooks o netbooks, incluso mediante planes del gobierno y a través de la generalización del sistema de WI-FI e incluso la posibilidad de créditos para empleados y jubilados de acceder a computadoras móviles y fijas, por lo que el flujo de comunicación diaria, excede largamente lo registrado en décadas anteriores donde tanto teléfono como internet eran inexistentes o bien se los consideraba servicios de lujo y con baja cobertura a nivel territorial.

Ya advertía Alain Touraine de la necesidad de repensar los conceptos y los marcos de pensamiento que se han venido utilizando para estudiar y analizar la sociedad. Términos como clase social, movimiento obrero, flujos de personas o emancipación han de entenderse a la luz del tiempo presente. Un nuevo paradigma, el proceso de globalización, la carencia de mecanismos institucionales de regulación social y el progresivo aislamiento y la exclusión de los individuos son factores que suelen presentarse como desencadenantes de una nueva manera de pensar la realidad actual, a partir de un paradigma de carácter cultural,  es un brillante análisis del cambio social que las sociedades complejas han experimentado a lo largo de las dos últimas décadas. Las condiciones de vida de las instituciones políticas y sociales se han transformado empujadas por un conjunto de nuevas reglas y costumbres que los ciudadanos han tomado como suyas en un espacio de tiempo que asombra a muchos por su brevedad. Por lo que se debe  estar alerta a las menoresseñalespara combatir estos nuevos males que asolan a los individuos hoy en día ya que en el fondo el problema sigue siendo el mismo y aunque se podría hablar de una “nueva” violencia, quizás simplemente sea que esta se ha vehiculizado a través de nuevos surgentes  y el uso deun nuevo argotciertamente está modificando las comunicaciones sociales y por ende  hay una nueva afectación en los comportamientos de la sociedad. Hoy tenemos nuevos términos tales como e-mail, cibernautas, ciberviolencia, chat, Facebook que traen consigo nuevas relaciones, nuevas interacciones para decirlo en otros términos y que nos hace movernos dentro de una imparable transformación social. Frente a larecreaciónde la violencia mediática, una de cuyas formas es el racismo, es necesario verlos y reconocerlos a sus portadores como productores dediscursoantes que satanizar o estigmatizarlos con lo que podemos reconocer que producen algo pero, ¿qué es exactamente lo que quieren decir al exponer la violencia en cualquiera de sus formas? ¿Qué ostentan y qué podemos inferir de sus mensajes? Tal vez sea como dice Heidegger “la verdad es que hoyel hombreno se encuentra en ninguna parte consigo “mismo”, pero es innegable que han transitado de ser agentes pasivos a convertirse enactivos mediante la sobre-utilización de las redes.

Retomando a Bauman entonces queda reflexionar en lo siguiente; civilización significa esclavitud, guerras, explotación y campos de muerte. También significa higiene médica, elevadas ideas religiosas; arte lleno de belleza y música exquisita. Entonces sería un error suponer que la civilización y la crueldad salvaje son una antítesis. En nuestra época, las crueldades, lo mismo que otros muchos aspectos de nuestro mundo, se han administrado de forma mucho más efectiva que anteriormente: no han dejado de existir. Tanto la creación como la destrucción son aspectos inseparables de lo que denominamos civilización.

El desprecio hacia la “otra” raza, ese odio intolerable, marchito sólo nos hace pensar que los avances sociales, tecnológicos y políticos no han servido de mucho, sólo nos retraen a lo más oscuro de la población, a lo anti-humano, al odio por el prójimo. Entonces cabe preguntarse, ¿podemos hablar de algún avance dentro de la sociedad?

En opinión de Herbert C. Kelman, las inhibiciones morales contra las atrocidades violentas disminuyen cuando se cumplen tres condiciones, por separado o juntas: la violencia está autorizada, posiblemente por unas órdenes oficiales emitidas por los departamentos legalmente competentes; las acciones están dentro de una rutina, que puede ser creada por las normas del gobierno y por la exacta delimitación de las funciones; y las víctimas de la violencia están deshumanizadas, quizás como consecuencia de las definiciones ideológicas y del adoctrinamiento.

Claramente podemos concluir que la violencia racial en las redes sociales más utilizadas del momento, éstos componentes a los que hace mención Kelman están fuertemente arraigados puesto que la violencia en Facebook está fuertemente enraizada, legitimada por los actores que confluyen en ella puesto que no hay indicios de denuncia por violencia racial/discriminación hacia la difusión de ésta en las redes sociales. Imágenes como esta se ven todos los días, hasta algunas más atroces que nos llamaron seriamente la atención. Combatir el racismo en un ámbito tan complejo y universal como seria la red social Facebook es un hecho difícil de manejar puesto que debido a su amplitud y tantos pensamientos diferentes que podremos llegar a encontrar es un anhelo difícil de lograr pero no por ello imposible, creemos que con ayuda de los distintos gobiernos y organizaciones especializadas en el tema que ayuden a combatir el desarrollo del racismo en Facebook podemos llegar a marcar alguna diferencia.

Es claro que el prejuicio data de fuertes valoraciones negativas, además de tener una marcada carga emocional donde, a veces, el rechazo puede llegar a ser inconsciente. Estas valoraciones negativas provocan la separación, disgregación y la explotación del hombre y lo que fundamenta esto son las relaciones de poder con carácter asimétrico. El prejuicio modela las relaciones sociales haciendo referencia a valoraciones. En el proceso de socialización internalizamos estos prejuicios, por ende son sociales, mientras que podemos hablar de la discriminación  cuando llevamos ese prejuicio a la práctica, es cuando tomamos cierta conducta con determinado tema. Cuando uno se encuentra con el otro lo defino a partir de “mi mundo”, esto justifica una estructura de dominación, es un parámetro para definir lo que no encaja en la estructura cotidiana, es decir que se crean estereotipos, por lo general negativos, sobre otras “razas” o culturas.

No debemos dejar de valorar que la estructura familiar de hoy en día tiene una gran incidencia en las horas-computadora de jóvenes y adultos. En el caso particular de los jóvenes a muchos padres les resulta más “seguro” proveerles una conexión a internet para que permanezcan en casa esas horas en que no están en el colegio y evitarles así el peligro de estar en las calles o con personas a quienes los progenitores no conocen. Sin embargo el efecto que se persigue es de dudosa consecución y en realidad hay que tener en cuenta que los peligros de la sociedad son tanto virtuales como reales. Además las redes sociales virtuales hoy por hoy son prácticamente el alimento de cada día de muchos niños, jóvenes y adultos, lo cual ha llegado a crear nuevos métodos de comunicación, con el consiguiente efecto que muchos logren sobreponerse a sí mismo, adquiriendo en la red un “otro” que no es el mismo; o en otras palabras un “alguien” que dice y hace cosas que no sería capaz de hacer en la vida real.

La plataforma de Facebook ,como la mayor parte de las redes sociales, admite publicar y hacer visibles los datos que cada uno quiera poner y dadas sus características que permiten la publicación de fotos, videos, el envió de mensajes, la creación de notas y la posibilidad de comentarios en publicaciones, sumado al hecho de contar con 500 millones de usuarios es terreno fértil para la proliferación de cualquier tipo de contenido. Como ejemplo, la red social más importante de internet tiene al menos 30 comunidades que piden el “exterminio” de los ”negros cabeza”. Sus miembros dejan mensajes cargados de odio y crecen las denuncias de discriminación. Los mensajes racistas son contundentes y están cargados de odio. Algunos de los grupos son: “Basta de negros villeros”, “Que exterminen a los villeros que te acosan”, “No a los negros”. Uno de ellos, incluye el “perfil del negro cabeza”. Una caricatura burlona y altamente discriminatoria con las supuestas características de estos grupos va aun más allá y hablan de ”exterminio” y “esterilización”, términos de connotación nazi y pero tambien de otros enclaves de racismo y discriminacion.  Otros grupos de Facebook tienen denominaciones claramente discriminatorias, racistas, xenófobas o incitadoras al odio: Fumigar a los negros cabeza”, “Odio a los judíos”, “Odio a los bolitas que usan ropa trucha”, “Yo también odio a los pobres”, “Mataría a un villero si me dicen que nadie se entera” Este tipo de páginas se cuentan por cientos, sus seguidores y los mensajes que envían, por miles. El Inadi argentino señala que por semana recibe 45 denuncias de hechos discriminatorios a través de Internet; un informe de la Fundación Wiesenthal cuantifica en 10 mil los webs que incitan el odio. Precisamente, en esta comunidad que fomenta la creación de grupos “de interés común”, preocupa la cantidad de espacios de este tipo, que son cada vez más. También, crece el número de miembros que se adhieren. A pesar de la preocupación que genera esta “tendencia”, como contrapartida, también hay otros grupos en Facebook que se oponen a todo tipo de discriminación.

Un caso de gran resonancia en Facebook y otras redes sociales son las pujas de pertenencia e imposición de las tribus urbanas es el caso en particular que se trata en muchas de estas redes sociales y es el del tan popular autodenominado grupo emo u emos y sobre las discriminaciones que se ejercen sobre ellos desde otros grupos sociales que se adentran en esta nueva “sociedad” que son las redes sociales virtuales. La discriminación y persecución permanente de que han sido objeto los jóvenes caracterizados de esa manera se ha dado en diferentes, puntos de la red donde se ha realizado lectura de estas discriminaciones tanto en blogs, como Facebook y Twitter, a través de correos electrónicos y videos en YouTube lo que ha generalizado una rechazo de muchos jóvenes hacia los “emos” que se ha trasladado incluso a la vía publica o lugares de esparcimiento donde la violencia virtual ha degenerado en violencia física. La persecución en la red se fundamenta sobre todo en frases, slogans  e imágenes o por ejemplo frases extraídas de páginas anti-emos:

“Por k odio a los Emos mmmm bueno en primera por ser PatetiquEmos jajajajajaja, Yo si conosco emos, y de hecho 4 son mis amigos, si es vdd, k realmente sabes de su moviento supongo k sabes k la tristeza es lo k los mantiene en el estado de ensueño el cual persigue su cultura urbana, sus digamos principios jajaja se apegan mas a lo nostalgico y lo dramatico asi k imposible k vean la vida con felicidad por k simplemente no serian autenticos emos. Yo si puedo hablar libremente de este tema ya que tmb sufro el rechazo e incluso mas fuerte de lo k la “minoria emo” pueda tener.
Ahora, no se les odia simplemente es algo muuy nuevo en las culturas urbanas k toma tiempo aceptarlas….. Solo fijate en las demas tribus urbanas todas sin exepcion sufren este rechazo inicial. Pero si eh de matar a una en especifico serian a los reguetoneros que son una porkeria de grupo k nada k ver con el Reguee Jamaikino jejejeje. Y los autenticos emos si son algo molestos ya que su vida de nostalgia te llegua a desesperar (Claro, si te gusta poner hombro para llorar, con buena gente te juntas!!) y para los k no solo los disfrutas unas cuantas horas. Los pseudoemos lamentablemente si tomaron el movimiento por moda”.3

Lógicamente,  cada  uno  de  estos  grupos  juega  un  papel  complejo en el establecimiento  de  la  dinámica  de  agresión‐victimización,  que  posee  rasgos propios en relación a las que se establecen fueran del entorno digital. Tambien es  cierto que muchas de las características de estas dinámicas parecen ser similares ya que en muchos casos agresores y agredidos se conocen de la vida real. Podemos observar entonces como se van solapando lo real y lo virtual permanentemente pasando de un estadio a otro para poder exacerbar la violencia, la discriminación y el racismo mientras que las autoridades y organismos de control y regulación recién se están anoticiando  que las redes sociales son un ámbito de discriminación que escapan a cualquier tipo de control o supervisión de contenidos mientras se remarca la necesidad de tomar “medidas concretas” que logren “corporizar” los avances en derechos que se han logrado por ejemplo en nuestro país, a tono con las leyes sancionadas en el último tiempo.

Sin embargo hay medidas concretas sobre la discriminación que se construye desde distintos ámbitos como la familia, los medios, la calle, las escuelas y los clubes, a través de organismos como el INADI en Argentina, pero la red aun permanece inaccesible para el brazo de las autoridades, a pesar de ser el ámbito de mayor alcance en cuanto a usuarios y que permite la mayor difusión en el menor tiempo posible. Por lo que de hecho deberían tomarse algunas otras medidas más cercanas como la incidencia de los adultos en los comportamientos de los más jóvenes ya que los adultos no siempre están presentes en los  ambientes online de sus hijos o educandos. Por lo que se debe reforzar y animar a la gente joven para adoptar una responsabilidad personal sobre cómo sus iguales están siendo tratados en la red, a través de hablar claro, ayudando a quienes sean objeto de actos racistas o discriminatorios o animándolos a que se lo cuenten a un adulto si la cosa no se soluciona o no se puede correr el riesgo de verse envuelto personalmente.

La gente joven debe aprender a no enviar por Internet material que pueda volverse en su contra y no merodear por sitios online donde la gente se trata mal unos a otros. Deben tener conocimiento de lo excepcionalmente importante que es no participar de las publicaciones agresivas y deben aprender a frenar pequeños incidentes por sí mismos y a saber cuándo deben pedir ayuda. Los jóvenes no suelen contar las cosas a menos que existan unas estrategias efectivas que los adultos puedan usar para detener el daño. Así que para fomentar que los jóvenes informen, se debe que mejorar la efectividad del adulto a la hora de responder.

Las ciencias sociales determinan que hay un gran predominio  de darwinismo social4 hoy en día. Toqueville hace mención a la democracia en América Latina diciendo que hay otros factores que pueden llegar a explicar los conflictos raciales, entre ellos se destacan cuestiones económicas y políticas.
En las fotos y comentarios que rescatamos de Facebook podemos ver que el prejuicio hace hincapié en la diferencia, es decir que se toma la diferencia como natural, donde es imposible comunicarse con el otro porque es diferente a uno, por ende se naturaliza la discriminación. La “superioridad” de la raza blanca, como dicen algunos, es un hecho aceptado hasta por los que niegan la propia existencia de la lucha de razas.
Conclusión

Sin duda el tema del racismo ha sido un tema que siempre ha estado en la historia, pero en la últimas décadas se ha notado un mayor incremento por el hecho de poseer una red internacional que no tiene límites territoriales. Esto ha contribuido a la proliferación de grupos a nivel mundial.

La libertad de expresión es uno de los derechos más importantes de los seres humanos consagrados incluso en las diferentes cartas magnas, pero también y sobre todo en la actualidad, uno de los más abusados en lo que respecta a Internet. Esta vulnerabilidad de los derechos humanos se potencia hasta límites insospechables a partir del alcance infinito de las redes sociales operadas desde las nuevas tecnologías.

Es claro que nos encontramos con una espada de dos filos, en donde los jóvenes, que son la generación más cercana al mundo virtual, están cada vez más distraídos en lo que se refiere a las relaciones humanas; distracción que llega de los estereotipos, la moda, y el ocio del ciber-espacio. Si a ello le añadimos la creciente libertad que se puede absorber de la red, nos encontramos ante una contradicción absoluta; por un lado, se busca generar leyes que controlen Internet; y por el otro, se escuchan voces que pelean para que no se legisle, ya que argumentan que se perdería la libertad de expresión. Evidentemente, estamos frente a una situación muy compleja. Todos los especialistas coinciden en el diagnóstico:la educación y la conciencia social son los dos pilares para disminuir la violencia. Y alegan queel problema no es la herramienta, sino el mal uso y la falta de controles.

De acuerdo a lo expresado en este trabajo es oportuno analizar las diversas variables que conllevan inevitablemente a reflexionar acerca del impacto que tiene la violencia, en cualquiera de sus formas, aunque nos hayamos detenido particularmente en el racismo y la discriminación, por medio de Internet; pensamos que su abordaje requiere con urgencia una labor multidisciplinaria, en donde se reúnan las habilidades de cada profesional en su campo. El racismo y la discriminación no son temas novedosos. Pero debido a la pluralidad de los contextos de participación de la Internet, y a que modifica la manera de relacionarse los unos con los otros, este proceso imparable también trasforma las representaciones y manifestaciones del racismo y la discriminación. Sería necesario entonces trabajar fuertemente en el ámbito cultural y de la educación para neutralizar estas manifestaciones, también desde el Derecho, para trabajar en el ámbito legal del Internet, y por supuesto, en la legalización de las futuras tecnologías antes de ser lanzadas al mercado. Por otro lado, las investigaciones podrían encaminarse al estudio de las nuevas relaciones sociales que están surgiendo de la tecnologización. Otro punto de igual importancia son, sin lugar a dudas, aspectos relacionados con el tratamiento de las víctimas del racismo los prejuicios y la discriminación  en Internet; cómo abordar que Internet es una tendencia del presente y a futuro, cómo enseñarle en lo inmediato a canalizar positivamente sentimientos o resentimientos que iniciaron en el mundo virtual y que pueden tener consecuencias en el mundo real.

Consideramos que estos y otros temas encabezarán las investigaciones futuras. El surgimiento e impacto de las nuevas tecnologías es un tren difícil de detener y esperaríamos, por consiguiente, que estas temáticas se retomaran desde una reflexión crítica y divulgativa, pues nos resulta evidente la urgencia de realizar trabajos en las diferentes disciplinas que involucran la cotidianeidad humana.

 

Bibliografía

 

  • Wieviorka, Michel. “El racismo: Una introducción”. Gedisa Editorial.
  • Touraine, Alain. “Un nuevo paradigma para comprender el mundo de hoy”. 2005. Bs. As., Paidos
  • MargulisM.; Urresti, M. y otros, La segregación negada, Cultura y discriminación, Bs. As., Biblos, pp.: 37-62.
  • Memmi, A. (1994):Le racisme.París: Gallimard
  • Juliano, Dolores, 1997, “Universal/particular: un falso dilema”, en, Bayardo y Lacarrieu (comps), Globalización e identidad cultural, Bs. As., CICCUS, pp. 27 a 37.
  • Habermas, J., 1999, La inclusión del otro, Barcelona, Paidós
  • Giddens, A., 1993, Consecuencias de la modernidad, Alianza, Madrid.
  • Apuntes de Cátedra.
  • Foucault, M., 1992, Genealogía del Racismo, Montevideo, Editorial Altamira/Nordan Comunidad, pp.193-215.
  • Bauman, Z., 1997, Modernidad y holocausto, Toledo, Sequitur, pp. 1-36 y 81-108.
  •   Feierstein, D., 2005, “¿Qué es el genocidio?”, en Feierstein, D. (comp.), Genocidio. La administración de la muerte en la modernidad, Universidad Nac. De Tres Arroyos, Eduntref, 2005, pp. 17-48.
  • http://antifansdemcrantipxndxs.obolog.com/anti-emo-10550

Licenciada Cintia Surber
Marcelo Guerrero Roman

marce_lamarque@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

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