Nosotros los nadie


Nosotros, los desarrapados, estamos aquí, en medio de la nada, viendo pasar el mundo desde el inicio de los tiempos buscando una revancha. Poco y nada hemos hecho para tomarnos esa revancha, para modificar esta situación y para explicarnos el porqué de la derrota perenne, los alcances de la nada y cuál fue el inicio de los tiempos; mucho menos para hacernos cargo de que somos los parias. Y ocupamos siempre el mismo espacio, en un tiempo acotado y son los mismos los roles y las funciones que devienen de ellos.

El huevo o la gallina de nuestros males pareciera tener que ver con eso de cuándo y  porqué arranco todo esto. Quien nos invento para luego invisibilizarnos? Cuales es el inicio de los tiempos? Adán y Eva? Colon? El Capitalismo? Cada una de las vertientes y sus abordajes nos hace crédulos de algo, nos pone de frente a una certeza, a una verdad absoluta, a una idolatría, a una alienación. De la religión, de la historia o la economía. Aunque, viéndolo de más cerca, cualquiera de ellas se puede convertir en la otra o en todas corporizando todo los bienes o todos los males según el lado de la espada que toque tu mano. Entonces, el solapamiento  de estas tres poderosas mujeres que enamoran y matan a quienes no las pueden poseer, ha hecho al mundo dicotómico. Pecadores y absolutos, vencedores y vencidos, explotadores y explotados son las grandes categorías por las cuales transcurre el existir humano occidental. Para los absolutos, los vencedores y los explotadores cada hito fue el inicio del bienestar, de la vida, del poder sobre toda la naturaleza. Para nosotros, los excluidos, cada inicio ha sido ha sido un martirio, un sinfín de males, una cofradía de sin sabores y el aprendizaje y las estigmatización de ciertos verbos; mentir, robar, temer, violar, morir, todas con sus variantes negativa de control. La necesidad intrínseca de intercambio nos interpela acerca de nuestro rol, pero el espejo no devuelve el reflejo que esperamos; más aun, transcurrimos sin poder visibilizar la supremacía del hábito sobre el aprendizaje. Atados a los otros solo por la primera respiración y la última, luego desiguales, no solo distintos. De la cuna al ataúd los caminos no se bifurcan. Ellos sin alter. Nosotros sin ego. En el medio la nada contra el todo, la división contra la unión y la sub lucha: subalternos contra subalternos. Porque las formas concretas en las que se materializa la vida de los hombres están directamente relacionadas con las modalidades en que su propia existencia material se produce y reproduce

Llegamos hasta aquí en sus propios carros triunfales enganchados en el ultimo estribo. Como íbamos a bajarnos cuando quisiéramos? Llegamos hasta acá hablando en sus idiomas, usando sus ideas puestas en palabras. Como inventar un código indescifrable que una a los sin tierras? Como podemos modificar nuestra cotidianidad? Nuestro mundo subjetivo, nuestra experiencia. Ese mundo  intersubjetivo, social, compartido. Aquello que para nosotros se expresa como “mi mundo” es ni más ni menos que un mundo que vivo con otros. Aquí el cómo, allá el cuándo, más atrás el porqué. En ningún lado la solución, en ningún momento la igualdad. El donde y el quien será el mismo hasta el fin de los días. Ellos y nosotros. En una esquina aquello que nos aparece como dado pero que es ni más ni menos que la figura creada por años de supremacía de clase. Del otro lado nuestras intenciones de cambiar el futuro y transformar la forma que ahora vemos difusa en una realidad cierta pero lejana.

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