No todo lo que reluce es oro (el litio tambien se lo llevan)


Las compañías automotrices están trabajando con miras a la era post-petróleo. Por eso están lanzando al mercado sus primeros modelos de vehículos híbridos y en un futuro cercano será el turno de los autos completamente eléctricos.

El agotamiento de las reservas de petróleo no es un escenario de ciencia ficción y las principales corporaciones del sector automotriz lo saben. Frente a este inquietante escenario, están desarrollando avances tecnológicos que ya permitieron el lanzamiento de modelos de vehículos que utilizan la energía eléctrica como fuente. Por ahora se trata de los denominados “híbridos”, que combinan un motor de combustión interna tradicional con otro eléctrico, pero asoman en el horizonte los autos completamente eléctricos. Para su funcionamiento, se utilizan baterías que permiten almacenar energía. Es allí donde entra en juego el carbonato de litio, un compuesto químico que hoy es conocido en la industria farmacéutica, de la cerámica, del vidrio y de la electrónica. Como veremos, su uso se potenciará cuando comiencen a fabricarse los mencionados automóviles eléctricos, alimentados por baterías de ión litio.

El consorcio francés Bolloré, la estadounidense General Motors y la japonesa Mitsubitshi, son algunos de los actores que han dado a conocer sus nuevos automóviles híbridos y eléctricos, razón por la cual han desplegado una intensa estrategia para acercarse al Presidente de Bolivia, Evo Morales, quien protege estoico la mayor reserva de litio del mundo: el Salar de Uyuni.
Sin embargo, hasta ahora las acciones de las multinacionales no han tenido éxito, dado que el primer mandatario boliviano ha decidido industrializar el litio en su país, sin la colaboración de un partner internacional, como inicialmente lo había anunciado.

Si bien Uyuni concentra cinco millones de toneladas de litio, entre otros minerales, otras cuatro toneladas del mineral se encuentran repartidas en Chile y Argentina. Cabe destacar que el Salar de Atacama en Chile, contiene cerca de tres millones de toneladas de litio, operación que es propiedad de la empresa chilena SQM.

En nuestro pais hay varias empresas multinacionales trabajando en este area, la minera australiana con operaciones en Argentina, Oro Cobre Ltda, planea invertir US$104 millones en un proyecto para explotar sales de litio y potasio, en la localidad de Olaroz, provincia argentina de Jujuy.

Según precisaron representantes de la australiana, la iniciativa entraría en producción en el 2011, y el objetivo de Oro Cobre Ltda. es alcanzar una producción de 35.000 toneladas anuales de mineral de litio y potasio.

Por otra parte la minera Li3 invertirá 20 millones de pesos en los próximos 10 meses en las provincias de Salta y Jujuy para poner en marcha un programa de exploración de yacimientos de litio. Así se lo adelantó al secretario de Minería, Jorge Mayoral, el gerente de la minera, Luis Sáenz, al tiempo que le informaba que trabajarán sobre salares de Salta y Jujuy. De obtenerse resultados positivos, aseguró el ejecutivo, se invertirán 400 millones de pesos en el desarrollo del proyecto, reveló la Secretaría de Minería en un comunicado.

El programa de exploración abarcará tareas de muestreos, geofísica y geoquímica en los salares de Centenario, Rincón y Las Pocitas, en las provincias de Salta y Jujuy.

Y el objetivo de la minera es completar el proceso exploratorio en un término menor a los 30 meses y, de cuantificarse las reservas minerales estimadas, prevén una inversión inicial de 400 millones de pesos para la construcción del proyecto. Según Sáenz, “esto ratifica el lugar de privilegio a nivel mundial que actualmente ocupa nuestro país en atracción de inversiones para la minería del litio“, mineral utilizado en pilas y baterías recargables.

En el comunicado, Mayoral destacó la importancia de estos emprendimientos para la creación de empleo y el desarrollo de infraestructura básica en una de las geografías más olvidadas de la Argentina.

Actualmente el litio es considerado un elemento estratégico para la construcción de nuevas tecnologías digitales, ya que forma parte esencial en el funcionamiento de pilas y baterías recargables, que brindan energía sin afectar al medio ambiente y contribuyen a evitar un aumento del calentamiento global.

Los expertos aseguran que de los diez millones de toneladas métricas de reserva de litio que existen en el planeta, “cerca de nueve millones están en Latinoamérica, principalmente en Argentina, Chile y Bolivia”, que en conjunto aportan hoy 55 por ciento litio que consume la industria mundial. La Argentina vende hoy litio a Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, China, Rusia, Japón y Holanda, por un volumen que, en 2008, se ubicó por sobre las 3.200 toneladas métricas.

Asimismo, Toyota Tsusho, empresa cuyo 21,8% pertenece al grupo japonés Toyota Motor, anunció que invertirá en un proyecto de explotación de litio en Argentina con el objetivo de garantizar el abastecimiento necesario para sus coches híbridos y eléctricos, convirtiéndose en la primera compañía japonesa que adquiere derechos para la extracción de litio. Desarrollará el proyecto con el apoyo del Gobierno japonés y conjuntamente con la australiana Orocobre en el lago salino Salar de Olaroz, en el noroeste de Argentina. La empresa quiere comenzar la explotación a partir de 2012. Toyota Tsusho pagará 4,5 millones de dólares para financiar un estudio de viabilidad y otros proyectos previos y tiene el objetivo de hacerse con el 25% de la empresa conjunta. El Gobierno japonés adquirirá a su vez entre el 30 y el 40% de Toyota Tsusho.

En total, los últimos dos años, se han registrado inversiones por exploración por alrededor de 100 millones de dólares, en una riqueza que contienen los salares locales calculada en 260 mil millones de dólares. El 30% del litio se destina a la producción de baterías para autos y productos electrónicos de consumo masivo, otro 20% a la producción de aluminio, un porcentaje similar a la confección de vidrios y cerámicas y el resto a la fabricación de lubricantes. En Salar del Rincón (Salta) explota el litio Ady Resources, una firma australiana. En el Salar de Olaroz (Jujuy) operan Orocobre, asociada a Toyota, y Minera Exar, vinculada con Mitsubishi. En el Salar de Hombre Muerto, entre Catamarca y Salta, opera Rodhini Lithium, canadiense. En los salares Incahuasi, Pocitos y Arizano, Exar. En el Salar Centenario (Salta), Bolera Minera, vinculada con la francesa Bolloré y Pininfarina, que también lo hace en el Salar Chancarí, en Jujuy. En las Salinas Grandes, de Salta y Jujuy, explota el litio South American Salars, australiana. En el salar salteño de Uyuni lo hace Minera del Altiplano, de la norteamericana FMC. En el Salar de Pozuelos, la compañía coreana Ekeko. Y en el Salar de Llullaillaco (Salta), Minera Solitario Argentina, de la canadiense TNR Gold.

La extracción de litio de los salares se efectúa por bombeo de la salmuera mediante perforaciones cuya profundidad puede variar entre los 30 y los 200 metros. La salmuera luego es enviada a las piletas, donde, al calor del sol de la Puna, se evapora el líquido y se concentran las sales.
Cabe destacar que existen tecnologías para la extracción de litio sin necesidad del uso de energía solar para evaporación, y que podrían contribuir a mejorar la producción de litio.
Luego de la evaporación, se separa el litio, por precipitación, de los demás compuestos disueltos en la salmuera, como el magnesio, el calcio, el potasio y el sodio, entre otros, cuya proporción varía según el salar. Además, algunos de ellos también pueden comercializarse.
En el precipitado puede recurrirse al agregado de reactivos químicos. Por ejemplo, para separar el magnesio se agrega calcio, que luego precipita como sulfato de calcio (o yeso). Éste se acumula en el salar como un subproducto de la actividad. El litio se obtiene como carbonato, con el agregado de carbonato de sodio.
Durante la separación de los productos secundarios sólidos que se generan, es necesario efectuar un lavado para arrastrar la solución rica en litio que queda atrapada entre las partículas sólidas. En este lavado, que se puede realizar con agua fresca o salmuera original, el agua que se consume representaría entre un 20 a 40% del agua total evaporada.

Las comunidades originarias siempre han estado vinculadas a los salares, y la extracción de sal ha sido un medio de subsistencia. La actividad minera puede ser para ellos una salida laboral o, por el contrario, una amenaza. En Bolivia, las comunidades están a favor de la explotación del litio, y pidieron que el Estado se encargara de realizarla. En la Argentina, en cambio, no hay una posición homogénea. Algunas comunidades son favorables a la instalación de las empresas, en función de expectativas laborales; pero otras reclaman el derecho a decidir si explotan o no la salmuera que está dentro del área que les pertenece, o que les fue dada como territorio.
En la provincia de Jujuy, los pueblos originarios tienen representantes en la Unidad de Gestión Ambiental Minera, que analiza los proyectos mineros, y aprueba los estudios de impacto ambiental. Sin embargo, en noviembre de 2010, un grupo de comunidades de Jujuy y otras de Salta, que pertenecen a la Cuenca de Guayatayoc y Salinas Grandes, presentaron una demanda de amparo en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, reclamando que no se cumple el proceso de consulta previa, que debe ser anterior al proyecto de exploración.

Esto es solo el comienzo en esto del litio. En la proxima entrega hablaremos de las ganancias y participaciones de los diferentes gobiernos

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